Bañar a un cachorro no tiene por qué ser perjudicial, pero hay que tomar precauciones para evitar que pierda calor corporal, especialmente durante el secado, cuando el pelo puede seguir húmedo cerca de la piel
La llegada de un cachorro a casa trae consigo juegos, paseos y alguna que otra mancha difícil de quitar. Ante la duda de cuándo se le puede dar su primer baño, una de las creencias más extendidas es que hay que evitar el agua durante los primeros meses de vida. Sin embargo, el veterinario Israel Pérez cuestiona esta idea y recuerda que el riesgo no está necesariamente en mojar al animal, sino en dejarlo húmedo.
En una publicación en Instagram, Pérez explica que los cachorros, especialmente durante sus primeras semanas, tienen dificultades para regular la temperatura corporal. De hecho, durante las primeras tres o cuatro semanas de vida dependen en gran medida de las condiciones ambientales para mantener el calor. Si el pelo permanece mojado, pueden perder temperatura muy rápido.
¿Por qué no basta con secar al cachorro con una toalla?
Uno de los errores más habituales, según advierte el veterinario, es pensar que el peludo ya está seco cuando su pelaje parece estarlo por fuera. En perros con capas de pelo densas, la humedad puede permanecer cerca de la piel, aunque la superficie parezca seca.
Por eso, Pérez insiste en que el secado es una parte fundamental del baño. Primero recomienda utilizar una toalla para absorber el exceso de agua y, después, recurrir a un secador con temperatura templada, poca potencia y a una distancia prudente. El objetivo es eliminar la humedad sin someter al cachorro a un calor excesivo ni asustarlo con el ruido del aparato.
También conviene comprobar que el pelo está seco en profundidad, sin olvidar las zonas en las que la humedad puede acumularse. No obstante, el veterinario aclara que esto no significa que haya que bañar a los cachorros por rutina. Si solo tienen sucias las patas o una zona concreta del cuerpo, puede bastar con limpiarlas con un paño húmedo o una toallita específica para perros.
¿Cuándo conviene dar el primer baño a un cachorro?Además de controlar la temperatura y el secado, hay que tener en cuenta la edad, el estado de salud y las circunstancias del animal. No existe una única fecha válida para todos los cachorros, por lo que, si es muy pequeño o todavía no ha completado su calendario vacunal, lo más prudente es consultar con un veterinario sobre el momento adecuado y las precauciones necesarias.

La experiencia también importa; el primer baño puede resultar estresante si el cachorro no está acostumbrado al agua, al ruido del grifo o al secador. Por eso, conviene presentarle estos estímulos poco a poco, hablarle con tranquilidad y evitar forzarlo si muestra miedo. Utilizar agua tibia, impedir que le entre en los ojos y los oídos y elegir un champú específico para perros ayuda a que la experiencia sea más llevadera.
La higiene también depende de la frecuenciaLos expertos de AniCura España también tratan este tema en profundidad, advirtiendo de que los baños demasiado frecuentes pueden eliminar parte de los aceites naturales que protegen la piel y favorecer la sequedad, los picores y las irritaciones. La frecuencia adecuada depende del tipo de pelo, el estilo de vida y las necesidades de cada perro.
Por tanto, no se trata de evitar el agua a toda costa, sino de valorar cuándo hace falta y cómo realizar el baño. Si el cachorro se ha ensuciado de forma puntual, una limpieza localizada puede ser suficiente; si necesita un baño completo, hay que preparar el espacio y disponer de toallas y productos adecuados antes de empezar.