La asamblea celebrada en a las puertas de la estación respalda por unanimidad una propuesta de huelga al tiempo que los sindicatos intensifican la búsqueda de apoyos en todo el país
02/06/2026 a las 15:21h.
El cierre del Taller de Remolcado de Renfe en Miranda de Ebro entra en la cuenta atrás, pero la plantilla no da la batalla por perdida. Apenas cuatro días después de que la compañía ferroviaria confirmase su clausura definitiva para el 30 de junio, los trabajadores han comenzado a diseñar la que podría ser su respuesta más contundente: una huelga de varias jornadas para tratar de frenar una decisión que consideran injustificada.
Este ha sido precisamente el principal asunto abordado este martes en una nueva asamblea celebrada a las puertas de la estación de trenes mirandesa. Con menos de un mes por delante y tras meses de movilizaciones, los trabajadores han debatido las posibles medidas de presión para tratar de revertir el cierre. La propuesta que mayor respaldo ha concitado pasa por convocar tres jornadas de huelga los días 24, 25 y 26 de junio. La iniciativa ha recibido el respaldo unánime de los asistentes, con 32 votos a favor y ninguno en contra, y por lo tanto, será trasladada ahora a los órganos sindicales competentes para estudiar su viabilidad y formalizar los trámites necesarios.
Una carrera contrarrelojLa reunión se ha producido apenas veinticuatro horas después del encuentro mantenido entre representantes sindicales y el Ayuntamiento de Miranda. Una cita convocada por la alcaldesa, Aitana Hernando, en la que el equipo de Gobierno reiteró este lunes su oposición al cierre y su respaldo a las actuaciones que decida emprender la plantilla para tratar de conservar la actividad del taller.
Pese a que los representantes sindicales reconocen que los plazos son ya muy ajustados, no renuncian a su «último paso». Así lo confirmaba Rubén Cabezón, de CCOO, tras recordar que la empresa ya ha comunicado oficialmente en el Comité General de Empresa su intención de cerrar la dependencia el 30 de junio.
Según ha explicado, aunque Renfe todavía no ha entregado documentación detallada sobre el procedimiento, sí ha trasladado verbalmente que la actividad cesará progresivamente. «Ya no entrarán más vagones a reparar», precisaba, no sin apuntar a la derivación de materiales y cargas de trabajo a otros centros como León y Córdoba.
En términos similares se ha expresado Sergio Gámez, firme en la necesidad de utilizar «el último cartucho» para evitar la desaparición del taller. A su juicio, la empresa ha jugado durante meses con la incertidumbre y la falta de información para dificultar una respuesta coordinada de los trabajadores.
El representante sindical sostiene además que la clausura del taller no constituye un problema exclusivamente mirandés, sino que forma parte de un proceso más amplio que afecta al conjunto de Renfe Mercancías y a otras dependencias ferroviarias del país. «Es un proceso de desmantelamiento», advertía.
A este respecto, ha defendido la necesidad de impulsar una movilización de alcance nacional. «Esto es nuestra casa y hay que defenderla», sentenciaba.
A la espera de un cambio de rumboLa asamblea ha concluido emplazando a los trabajadores a una nueva convocatoria en cuanto se produzcan avances. El próximo jueves está prevista una reunión de la comisión permanente con responsables de la empresa; mientras tanto, los sindicatos continuarán recabando apoyos en otros talleres ferroviarios del país.
El calendario sigue avanzando. A falta de menos de un mes para la fecha fijada por Renfe para el cierre, la plantilla afronta una cuenta atrás decisiva en la que tratará de convertir la oposición al cierre en una movilización capaz de trascender Miranda y situar el futuro del taller en el centro del debate ferroviario nacional.