Trabajadores, Ayuntamiento y organizaciones sociales llaman a participar en la concentración convocada a menos de tres semanas del cierre previsto por Renfe
08/06/2026 a las 20:23h.
La lucha por el futuro del Taller de Remolcado de Renfe entra en una nueva fase. Tras meses de asambleas, concentraciones y movilizaciones, y apenas diez días después de que la compañía confirmase el cierre definitivo de la dependencia para el próximo 30 de junio, los trabajadores llaman a toda la ciudadanía a movilizarse en defensa de una de las instalaciones ferroviarias más emblemáticas de la ciudad.
La asamblea celebrada este lunes a las puertas de la estación de tren ha acordado por unanimidad convocar una concentración el próximo jueves, 11 de junio, a las 20:00 horas en el parque Antonio Machado. El objetivo es visibilizar el rechazo al cierre y reforzar una reivindicación que, a juicio de la plantilla, trasciende ya el ámbito estrictamente laboral para convertirse en una cuestión de ciudad.
No se trata de la primera movilización en defensa del taller. De hecho, el pasado 26 de noviembre más de un millar de personas recorrieron las calles de Miranda para exigir la continuidad de la actividad ferroviaria. Sin embargo, la situación ha cambiado sustancialmente desde entonces. La amenaza que sobrevolaba la instalación mirandesa se ha convertido ahora en una decisión formal de Renfe que ha llevado a los trabajadores a intensificar las acciones de protesta.
Una llamada a la ciudadaníaLos representantes sindicales han insistido en la necesidad de ampliar el respaldo social a la causa. «Queremos que venga todo el mundo que pueda asistir», animaba este lunes Rubén Cabezón, de CCOO, al explicar la convocatoria.
La elección del horario tampoco es casual. Según detallaba el representante sindical, la intención es facilitar la asistencia del mayor número posible de personas. «La idea de la convocatoria es hacerlo a una hora en la que ya no haya horarios comerciales para que la gente pueda acudir», explicaba.
En las últimas horas, además, distintas organizaciones han comenzado a mostrar públicamente su apoyo a la movilización. Entre ellas se encuentra Izquierda Unida, que ha anunciado su adhesión a la concentración y ha hecho un llamamiento a la participación de la ciudadanía. La formación considera que el cierre supondrá una pérdida para el tejido industrial, económico y social de Miranda, razón por la cual defiende una respuesta «unitaria».
Por lo pronto, el apoyo a la convocatoria se hace eco en el Ayuntamiento. A través de una nota conjunta, los cuatro grupos con representación municipal —PSOE, PP, IU/Podemos y Vox— han expresado su respaldo a la concentración y han realizado un llamamiento a la participación.
El Consistorio considera que la movilización constituye una acción relevante para defender el futuro ferroviario de la ciudad y da continuidad al compromiso manifestado por el equipo de Gobierno durante las últimas semanas.
La incertidumbre continúaMientras se preparan nuevas movilizaciones, la plantilla sigue pendiente de las reuniones previstas con la empresa. Este jueves está fijado un nuevo encuentro con responsables de Renfe, una cita que los trabajadores afrontan sin demasiadas certezas sobre el futuro inmediato.
«Ahora mismo hay una incertidumbre muy grande», reconocía Cabezón. Según explicaba, aunque la empresa ha comunicado que la totalidad de la plantilla de Renfe será reubicada, todavía no se han concretado los destinos ni las condiciones de esos traslados.
A ello se suma la situación de las empresas auxiliares, sobre las que, según denuncian los sindicatos, continúa sin existir información detallada. Los trabajadores también alertan de que ya han comenzado a retirarse materiales y equipos de las instalaciones, un movimiento que interpretan como una señal de que el proceso de cierre sigue avanzando.
Con el calendario acercándose inexorablemente al 30 de junio, la concentración del jueves se presenta como un nuevo intento de demostrar que la oposición al cierre continúa viva. Una protesta que buscará reunir, una vez más, a una ciudad que lleva meses defendiendo una de sus señas de identidad ferroviarias.