La plantilla aprovechó la concentración para cargar contra Renfe y advertir del posible recrudecimiento del conflicto en los próximos días
12/06/2026 a las 13:49h.
La cuenta atrás para el cierre del Taller de Remolcado de Renfe continúa, pero también lo hace la movilización en defensa de una de las instalaciones ferroviarias más emblemáticas de Miranda. Alrededor de medio millar de personas respondieron este jueves a la llamada de la plantilla y participaron en la concentración celebrada en el parque Antonio Machado, donde los trabajadores agradecieron el respaldo ciudadano y lanzaron un último aviso a la empresa: si no rectifica su decisión, están dispuestos a intensificar el conflicto.
Acompañados por representantes políticos, sindicales, colectivos sociales, ferroviarios en activo y jubilados, los trabajadores leyeron un manifiesto en el que repasaron los cerca de ocho meses de protestas iniciados tras conocer la intención de clausurar el taller y reivindicaron el apoyo recibido durante este tiempo. «Vuestra solidaridad ha sido nuestra esperanza», afirmaron ante los asistentes, recordando las concentraciones celebradas casi a diario y la multitudinaria manifestación del pasado noviembre.
Ocho meses de lucha y un ultimátumDurante la lectura del manifiesto, la plantilla cargó con dureza contra Renfe y contra el Gobierno por la gestión del proceso. Los trabajadores denunciaron que, mientras públicamente se trasladaban mensajes de tranquilidad sobre el futuro de la instalación, sus representantes recibían respuestas ambiguas sobre la continuidad del taller.
También aseguraron que en las últimas semanas la empresa ha dejado de introducir nuevos vagones para reparar y ha comenzado a realizar inventarios y a retirar material de las instalaciones. Una muestra, a su juicio, de que el cierre sigue adelante.
Uno de los momentos más contundentes del acto llegó cuando criticaron el informe presentado por la empresa para justificar la clausura. «Quieren que paguemos los platos que ellos mismos han roto», sostuvieron, al considerar que las pérdidas económicas esgrimidas por Renfe responden a decisiones adoptadas por la propia dirección.
La plantilla fue aún más allá al defender que el mantenimiento ferroviario resulta esencial para la seguridad del sistema. «No solo desmantelan una empresa pública pagada por todos; están jugando con las vidas de todos vosotros», manifestaron durante la concentración.
El manifiesto concluyó con un claro mensaje dirigido a la compañía ferroviaria. «La empresa tiene menos de 24 horas para dar marcha atrás», advirtieron, antes de disculparse por adelantado con los usuarios en caso de que las futuras medidas de presión afecten al servicio. «Queremos trabajar, pero si la empresa no nos da otra opción, iremos a la lucha abierta», proclamaron.
«Sin trabajadores no hay ferrocarril»La lectura del manifiesto dio paso a una concentración marcada por los aplausos, los silbatos y los cánticos reivindicativos. Los asistentes corearon lemas como «Remolcado no se vende, se defiende» y «Nosotros producimos, nosotros decidimos», mientras la protesta dirigía también parte de sus críticas hacia las administraciones y la dirección de la compañía.
«Puente, escucha, Miranda está en lucha», repetían los manifestantes en alusión al ministro de Transportes, al tiempo que reclamaban a la empresa que rectificara al grito de «Renfe, atiende, Miranda no se vende». Entre las consignas más repetidas tampoco faltaron mensajes contra la privatización del sector ferroviario —«No, no, no a la privatización»— y en defensa del papel de la plantilla, resumidos en una idea que sobrevoló toda la movilización: «Sin trabajadores no hay ferrocarril».
Así las cosas, la movilización volvió a evidenciar que la defensa del Taller de Remolcado ha trascendido el ámbito estrictamente laboral. A menos de tres semanas de la fecha fijada para el cierre, la plantilla mantiene la presión y confía en que el respaldo ciudadano contribuya a revertir una decisión que considera lesiva no solo para sus empleos, sino también para el futuro ferroviario e industrial de la ciudad.