Con el paso de los años, el cuerpo atraviesa cambios naturales que afectan directamente a la fuerza y la movilidad. Uno de los más importantes es la pérdida progresiva de masa muscular, un proceso conocido como sarcopenia, que comienza a manifestarse desde los 30 años y se acelera a partir de los 50. A los 70, se calcula que se puede haber perdido hasta un 40% de la masa muscular original, lo que impacta en la autonomía cotidiana.