Adelgazar tras cierta edad exige un enfoque distinto al habitual. En los mayores de 45 años, el ejercicio físico ya no solo persigue la pérdida de peso, sino también la conservación de los músculos, un elemento clave para mantener un metabolismo activo y una buena calidad de vida. Frente a las rutinas centradas únicamente en caminar o correr, el trabajo de fuerza aparece como una alternativa eficaz para perder kilos sin sacrificar masa muscular.