La edad no impide que un perro adoptado cree un vínculo afectivo con su nueva familia: la confianza y una convivencia basada en sus necesidades son fundamentales para que pueda adaptarse a su nuevo hogar
Adoptar un perro adulto o mayor puede generar dudas entre quienes desean incorporar un peludo a su familia. Algunas personas temen que resulte más difícil educarlo, que no llegue a confiar en ellas o que su pasado condicione para siempre su comportamiento. Sin embargo, estas creencias pueden convertirse en una barrera para los animales que más tiempo esperan una segunda oportunidad en las protectoras.
El veterinario Pancho Cavero aborda este problema en una publicación de Instagram y cuestiona uno de los mitos más extendidos sobre la adopción: que los perros adultos ya no se adaptan. Para el experto, la clave no está en la edad del animal, sino en la confianza que se construye durante la convivencia.
¿Por qué un perro adulto también puede crear un vínculo afectivo?
“Lo de que los perros adultos ya no se adaptan es un mito; un perro rescatado no necesita años para vincularse, necesita que alguien se quede”, defiende Cavero. El veterinario recuerda que la capacidad de establecer vínculos no desaparece cuando un perro deja atrás la etapa de cachorro. La constancia, el contacto y un entorno seguro ayudan a construir una relación con sus nuevos cuidadores.
En su publicación, Cavero también hace referencia a investigaciones de las universidades de Pretoria y Azabu sobre la oxitocina, una hormona relacionada con los vínculos sociales. Según los datos que recoge, sus niveles aumentaron durante las interacciones entre perros y tutores, especialmente con el contacto visual y el juego. También fueron superiores durante la interacción con sus propios cuidadores que con personas desconocidas.
Estos resultados ayudan a comprender los mecanismos biológicos que participan en el vínculo entre humanos y perros, aunque no permiten establecer un plazo universal para que un animal adoptado confíe en su nueva familia. Al fin y al cabo, cada perro tiene su historia y necesita un periodo de adaptación acorde con sus experiencias.
Los perros mayores son los que más esperan en las protectorasLos datos de la Fundación Affinity reflejan que la edad puede convertirse en un obstáculo para encontrar familia. En su estudio Él nunca lo haría, sobre abandono, pérdida y adopción de animales de compañía en España, la organización señaló que los perros adultos y mayores permanecían más tiempo en las protectoras que los cachorros: una media de 11,7 meses, frente a los 2,8 meses de estos últimos.

En el informe correspondiente a 2022, de los 170.105 perros recogidos por las entidades protectoras, el 28% eran cachorros, el 57% tenían entre uno y siete años y el 15% eran animales de edad avanzada.
Asimismo, la propia Fundación Affinity también cuestiona la idea de que los perros mayores no puedan aprender. La educación depende tanto de las características del animal como de su entorno y de las experiencias que vive, por lo que no termina al superar los primeros años de vida. Además, un perro adulto puede tener un carácter más tranquilo, algo que encaje especialmente bien con determinadas familias.
Cómo ayudar a un perro rescatado a sentirse seguroLa adaptación requiere paciencia y rutinas previsibles. Tener horarios estables para comer, pasear y descansar permite al animal anticipar lo que ocurrirá y familiarizarse con su nuevo entorno. También conviene ofrecerle un espacio tranquilo, respetar sus tiempos y evitar forzar el contacto si todavía muestra miedo o inseguridad.
Algunos perros buscarán las caricias desde el principio; otros necesitarán observar a su nueva familia durante más tiempo antes de acercarse. No existe una regla exacta que permita asegurar cuándo se sentirá completamente integrado. Eso sí, si aparecen dificultades persistentes, un veterinario o un profesional del comportamiento canino puede ayudarnos en el proceso.