De masa esponjosa, crema pastelera y baño de anís: así es la tentación gallega que busca encandilar al paladar vasco tras convertirse en un fenómeno televisivo
07/10/2026 a las 00:03h.
Es toda una suerte conocer y haber probado la larpeira. Y si no es el caso, también. Porque están a punto de descubrir un postre que les enamorará. La panadería O Forno de Guisamo de A Coruña, que cuenta con un stand dentro del conglomerado de la Xunta de Galicia en San Sebastián Gastronomika, está ofreciendo a los clientes esta tarta que es una delicia. un establecimiento originario de la provincia de A Coruña. Allí nos explican con orgullo que en Galicia se les llama cariñosamente 'larpeiras' a las mujeres a las que les gusta mucho el dulce. Por lo tanto, esta tarta recibe su nombre precisamente en honor a todas esas mujeres golosas.
La historia de cómo surgió este postre es de lo más curiosa, ya que nació como una evolución directa del tradicional roscón de Reyes. En la panadería se encontraban con el problema de que la gente tiene la mala costumbre de consumir el roscón únicamente durante los días de la festividad de Reyes, olvidándolo el resto del año. Para solucionar esto, idearon una ingeniosa treta que consistió en modificar un poco la masa del roscón y darle un nuevo formato de tarta redonda, creando así la larpeira.
Gracias a este cambio, han conseguido que la gente coma este dulce durante todo el año, con la única excepción de los días de Reyes, fecha en la que abandonan la producción de la larpeira para volver a elaborar los clásicos roscones. El éxito de este dulce ha sido tan rotundo que Televisión Española, al escuchar esta graciosa historia, acudió a grabar el proceso de elaboración, lo que disparó enormemente las ventas de la tarta. Ahora, el propietario del stand gallego confía en que la larpeira se abra paso en San Sebastián Gastronomika y conquiste también Gipuzkoa.
Ingredientes de la larpeira¿Pero qué ingredientes lleva la larpeira? Entre los más destacados figuran el anís, el agua de azahar y algo de vainilla, además de una serie de saborizantes que prefieren mantener en estricto secreto para no descubrir su receta original.
Aunque el maestro panadero no desvele todos sus trucos de obrador, elaborar una larpeira tradicional en casa es un proceso hermoso que requiere paciencia y mucho mimo, similar a preparar un pan dulce enriquecido. Para comenzar, se debe preparar un prefermento que le dará esa textura esponjosa tan característica. Luego, esta masa madre se mezcla con harina de fuerza, huevos, azúcar, mantequilla pomada, levadura fresca y el toque mágico: un buen chorrito de licor de anís, esencia de vainilla y agua de azahar. Tras un amasado enérgico hasta conseguir una masa elástica y brillante, se deja reposar en un lugar cálido para que fermente y doble su volumen.
Una vez levada la masa, se le da esa forma redonda que la diferencia del roscón tradicional y, con un cuchillo afilado, se realizan unos cortes en la superficie formando una gran cuadrícula. En esos surcos se introduce una generosa cantidad de crema pastelera casera, que le aportará una jugosidad inigualable al hornearse. Justo antes de meterla al horno, se espolvorea con azúcar humedecida para crear una costra crujiente.
Una vez horneada y con ese color dorado irresistible, el toque final y definitivo que convierte a este postre en una verdadera delicia gallega es bañarla abundantemente, aún en caliente, con un almíbar ligero de anís. La masa absorbe este jugo, garantizando que cada bocado quede espectacularmente tierno, borracho y aromático. Todo aquél que ha pasado por el stand gallego de San Sebastián Gastronomika opinaba maravillas de la larpeira.