La plantilla reivindica mejores medios y reprocha al Ayuntamiento que la misma «presteza» que muestra ante la Junta no se aplique a sus propios trabajadores
25/08/2026 Actualizado a las 19:18h.
Hay emergencias en las que unos minutos pueden marcar la diferencia, y en ellas, tanto los servicios sanitarios como la Policía Local muchas veces comparten el mismo escenario. Apenas una semana después de que el sector de las ambulancias abriera el debate sobre las emergencias en Miranda de Ebro, la Policía Local ha decidido mover ficha.
Los sindicatos SPPME, UGT y CCOO han salido a la palestra para retratar lo que consideran una contradicción flagrante en el equipo de Gobierno: exigir con presteza mejoras a la Junta de Castilla y León al tiempo que se mantienen congelados los problemas de su propia competencia. El agravio comparativo escocería especialmente en materia asistencial.
Una primera respuesta que también salva vidasLos sindicatos recuerdan que la Policía Local es, en muchas ocasiones, el primer recurso que llega ante una parada cardiorrespiratoria. Pese a que valoran positivamente que la nueva Jefatura haya implantado un programa regular de formación en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) —supone el fin de años en los que los agentes se pagaban el reciclaje de su bolsillo—, lamentan el vacío institucional posterior.
Los agentes denuncian que las felicitaciones oficiales por salvar vidas solo llegan si el caso adquiere repercusión pública o se solicita de forma externa. Una falta de respaldo que también se traduciría en un estancamiento material y laboral.
A este respecto, aunque los representantes sindicales agradecen la iniciativa de la regidora para con el servicio de ambulancias, también le afean que su «empatía y presteza» para reunirse con el sector sanitario se «evapore de un plumazo» cuando le toca mirar hacia dentro. Según explican, Hernando habría ignorado sistemáticamente sus peticiones de reunión para abordar un conflicto laboral que sitúa a la plantilla mirandesa «en la cola retributiva de la provincia de Burgos». Y el abandono, insisten, es visible en el día a día.
Una lista de asuntos pendientesLa prometida reforma de la sede policial continúa pendiente tras años de espera y el parque móvil se encuentra «completamente obsoleto». De hecho, el único vehículo nuevo incorporado recientemente a la flota ya ha tenido que pasar por el taller debido al desgaste que supone su uso ininterrumpido durante las 24 horas del día.
Los sindicatos concluyen con una advertencia: la acumulación de necesidades desatendidas acabará provocando un agujero económico difícil de asumir por el Ayuntamiento si no se aborda de forma progresiva. Por ello, exigen a la alcaldesa que aplique hacia dentro la misma determinación que exhibe hacia fuera y traduzca sus buenas palabras en «hechos y presupuesto».