Los trabajadores denuncian que la nueva ubicación de la base en La Narra añade unos cinco minutos de respuesta a las emergencias sanitarias
18/08/2026 a las 20:12h.
En una emergencia sanitaria, cada minuto cuenta, y consciente de ello, la alcaldesa de Miranda de Ebro ha reclamado este martes a la Junta de Castilla y León una «solución inmediata» para el servicio de ambulancias de la ciudad. Una demanda que se produce después de que representantes sindicales y trabajadores hayan trasladado al equipo de Gobierno su preocupación por el funcionamiento actual de los recursos de soporte vital.
Según han denunciado los profesionales en una reunión mantenida esta mañana con la regidora, Aitana Hernando, y varios ediles, el origen del problema radica esencialmente en la ubicación de las bases. Pese a que la Unidad de Soporte Vital Avanzado mantiene su base en el Hospital Santiago Apóstol, la Unidad de Soporte Vital Básico ha sido trasladada a otra nave situada junto a la Nacional 1, en La Narra. Una distribución que, de acuerdo con los trabajadores, estaría repercutiendo de manera directa en los tiempos de respuesta en tanto que ambas instalaciones quedan fuera del casco urbano.
Unas ubicaciones precarias«El traslado de la base a La Narra ha supuesto un aumento de los tiempos de respuesta de unos cinco minutos», han explicado los trabajadores. Desde el hospital, por su parte, calculan que necesitan «al menos ocho minutos» para llegar a la entrada de Miranda desde que reciben un aviso, sin contabilizar la gestión de la llamada.
La preocupación se acentúa en situaciones como paradas cardiacas, atragantamientos o hemorragias graves. Los profesionales sostienen que, en algunos casos, la Policía Local está llegando antes que las ambulancias a las emergencias ocurridas en la vía pública y recuerdan que «el 80% de los avisos suceden en los domicilios», donde esa primera respuesta policial no suele producirse.
Por eso, la propuesta pasa por recuperar la base del Soporte Vital Básico en el Centro de Salud Miranda Este y encontrar también una ubicación dentro del casco urbano para el Soporte Vital Avanzado. Sin embargo, el problema no se limita a la distancia. Los trabajadores también alertan de las condiciones de la nave de La Narra. Según han trasladado al Consistorio, las temperaturas en el interior de las ambulancias han llegado a superar los 40 grados, unas condiciones que, aseguran, podrían llegar a comprometer la conservación de los medicamentos.
La inestabilidad de los recursosA esta situación se suma la dificultad para mantener una plantilla estable. Los profesionales denuncian unas condiciones laborales «muy precarias» y aseguran que la diferencia salarial con comunidades limítrofes está favoreciendo el éxodo de trabajadores hacia el País Vasco, donde, según afirman, pueden percibir «casi el doble de sueldo».
El déficit de personal tiene además otra consecuencia: cuando los recursos disponibles están ocupados, la respuesta puede proceder de localidades más alejadas. Los trabajadores ponen como ejemplo que en ocasiones una ambulancia se desplaza desde Briviesca mientras otra unidad ubicada en Zambrana podría encontrarse más cerca. Por ello, reclaman un acuerdo entre Castilla y León y las comunidades limítrofes que permita movilizar el recurso disponible más próximo.
El Ayuntamiento ha respaldado las reivindicaciones y prevé solicitar «de inmediato» una reunión con la Gerencia de Emergencias Sanitarias. Además, anuncia una declaración institucional y una concentración ciudadana en tanto que, tal y como ha resumido Hernando, «cuando hablamos de emergencias, cada minuto cuenta».
Por su parte, la concejala de Salud, Cristina Ferreras, ha recordado que el Consistorio ya reclamó meses atrás el traslado de las unidades al Centro de Salud Miranda Este, «sin obtener respuesta alguna» de la Administración regional. Así pues, el Ayuntamiento espera ahora a que la Junta atienda una reclamación que, para los trabajadores, no admite demasiada demora: recuperar tiempo allí donde cada minuto puede resultar decisivo.