Mirarse al espejo y detectar que se ha acumulado más grasa en una zona específica del cuerpo es una experiencia común. Con frecuencia aparece en la zona abdominal y muchos optan por actuar con más entrenamiento para eliminarla. Pero antes de lanzarse a hacer cientos de repeticiones, conviene asumir una realidad respaldada por la ciencia: la grasa localizada es un mito y ningún ejercicio de abdominales puede eliminarla de forma específica.