La Bajada del Ebro se celebrará el sábado 29 de agosto y reivindicará un Ebro sano y recuperará una vieja reclamación: conocer el estado del río a su paso por Miranda
22/08/2026 a las 11:52h.
«Tenemos que vivir de cara al río, no de espaldas al río». Esta oración resume el espíritu con el que la coordinadora de la Bajada del Ebro afronta una nueva edición de una cita que lleva 43 años situando al Ebro en el centro de la conversación mirandesa. El próximo sábado, 29 de agosto, la organización volverá a echarse al río bajo el lema 'Ebro sano, Miranda viva', aunque con la sensación de que muchas de las reivindicaciones que dieron origen a la iniciativa continúan pendientes.
La coordinadora vuelve a reclamar, entre otras cuestiones, un estudio que permita conocer el estado de salud del río Ebro a su paso por Miranda. Un análisis que, tal y como quiso recordar Óscar Álvarez durante la presentación de la jornada, ya se había comprometido con el PSOE en 2018, pese a que ocho años después continúa sin ejecutarse.
«¿A qué estamos esperando para saber qué es lo que hay aquí y cómo se puede sanar?», planteaba después José Ignacio Redondo, quien reclamaba también recuperar la relación de la ciudad con el río. A su juicio, Miranda dispone de «un recurso de primera mano» que no está aprovechando y que podría convertirse en un espacio de ocio y disfrute para la ciudadanía.
«El río se está secando»El diagnóstico de la organización trasciende las riberas mirandesas y se enmarca en un escenario de escasez de agua y cambio climático. «El río se está secando, y otros ríos también», advertía Redondo, para quien la ciudadanía debía tomar conciencia de que el agua constituye un recurso «vital» y de que, precisamente por eso, es necesario defenderlo.
En esa línea, Álvarez señalaba la falta de zonas de refugio climático, la ausencia de arbolado en determinados espacios de tránsito y el estado de las riberas del Ebro, que la coordinadora considera «abandonadas» pese a su potencial como «emblema de la ciudad». También defendía una «transición ecológica justa» y cuestionaba determinados proyectos energéticos o de elevado consumo de agua que, a su juicio, pueden comprometer los recursos naturales.
Entre las propuestas planteadas durante el encuentro figuraba, además, la recuperación de un proyecto para crear un centro de interpretación del Ebro, así como una mayor implicación de las instituciones y de la propia ciudadanía. «El río es nuestro, vivimos del río», reivindicaba Redondo.
Y en este contexto, la organización volverá a trasladar estas reclamaciones el próximo sábado, 29 de agosto, durante la celebración de la cuadragésimo tercera Bajada del Ebro, una edición que también se presenta bajo una consigna dirigida al Consistorio: «Ayuntamiento, cumple el pacto. Por un Ebro vivo».
Un homenaje a ChomónLa 43.ª Bajada tendrá además un componente emocional. Coincidiendo con el primer aniversario de su fallecimiento, la organización rendirá homenaje a Antonio Salazar Chomón, una figura estrechamente ligada a la iniciativa desde sus primeros pasos.
«Siempre ha estado aquí en la Bajada, desde la primera», recordaban durante la presentación. El homenaje reconocerá así la trayectoria de quien durante décadas contribuyó a mantener viva una cita que, más de cuarenta ediciones después, continúa reclamando la recuperación y defensa del río.
Música, paella y ríoLa jornada comenzará a las 12:00 horas con música ambiente a cargo de un DJ. A las 14:50 se procederá a la lectura de un comunicado reivindicativo, seguido de un homenaje a Antonio sonorizado por la música de los txistus. Y a las 15:00 horas se celebrará una paella popular también amenizada con música.
La bajada propiamente dicha comenzará a las 18:00 horas desde Los Pinos. A las 19:30, está previsto el recibimiento de los participantes, nuevamente con música y un reparto de bocadillos, siempre que las condiciones meteorológicas permitan mantener el programa.
Quienes quieran participar pueden adquirir el bono de colaboración por 6 euros, disponible en distintos establecimientos de la ciudad. Con él, la organización vuelve a invitar a los mirandeses a bajar al Ebro y a reivindicarlo. Porque, cuarenta y tres ediciones después, quizá no baste con llevar el Ebro en el apellido: Miranda debe vivir de cara a él.