Aunque muchas personas no lo consideren una actividad física exigente, el golf se ha convertido en un deporte capaz de remodelar cuerpo y mente de formas asombrosas. Lejos de la imagen plácida que suele acompañarlo, esta disciplina ofrece beneficios que compiten (e incluso superan) a los que asociamos al entrenamiento de fuerza o al yoga. Y lo hace a través de un ejercicio completo, accesible y lleno de matices que invitan a replantearse los prejuicios.