Medio siglo puede parecer poco si se compara con los 548 años que tiene LasPalmas de Gran Canaria. Lo cierto es que desde la década de 1970 la transformación que ha vivido la ciudad ha sido vertiginosa. Por aquel entonces la capital insular seguía recibiendo a cientos de familias llegadas del interior de la Isla. Si en las dos décadas anteriores la urbe se expandió por la Ciudad Alta -en 1975 ya se acercaba a los 350.000 habitantes, frente a los poco más de 380.000 actuales-, de ahí en adelante tocó el turno al crecimiento de sus infraestructuras en todos los sentidos.