El Padre Arizmendiarrieta puso el germen del cooperativismo de Arrasate. Han pasado más de 80 años desde su llegada a Mondragón y su legado es un modelo empresarial justo, que pone a la persona en el centro
14/05/2026 Actualizado a las 09:12h.
El tejido empresarial de Gipuzkoa tiene una característica que lo convierte en único. El peso de las cooperativas constituye una peculiaridad que no existe en ningún otro territorio. Según los últimos datos, 843 de las 1.883 cooperativas vascas se encuentran en este territorio histórico y existen cerca de 44.000 trabajadores ligados a la economía social, lo que supone un 10 % del empleo total de la provincia.
La cuota se dispara cuando nos acercamos a la comarca de Debagoiena, donde el dato de trabajadores ligados a la economía social ronda ya el 50 %.
Si nos detenemos a analizar el sector industrial, estos datos se incrementan, en tanto en cuanto existen muchas cooperativas de carácter industrial. Se calcula que más del 20 % del empleo industrial de la provincia tiene que ver con la economía social.
En la comarca de Debagoiena, el cooperativismo se respira en cada pueblo, en cada calle y es, sin duda, el máximo responsable de que sea una de las comarcas con menor desigualdad social. Esto se debe a que, concretamente Arrasate, es el origen del cooperativismo. Allí surgió una forma de hacer empresa que se exportó al mundo.
La semilla de todo aquello se puso en los años 40. Fue entonces cuando el padre José María Arizmendiarrieta desembarcó en la localidad de Debagoiena. Corría el año 1941 y se topó con un Arrasate deprimido, como casi toda España, después de la Guerra Civil.
TRANSFORMACIÓN
Arizmendiarrieta se topó una juventud empobrecida que cambió a base de cultura y deporte
A su llegada se rodeó de jóvenes y quiso darles la enseñanza, el deporte y la cultura como armas para construir su futuro. Convenció a once jóvenes para estudiar Ingeniería Técnica. Para entonces ya se había convertido en un promotor del deporte y la cultura en la comarca y en 1943 había fundado una escuela que es el germen de lo que hoy es Mondragon Unbibertsitatea.
Una vez formados aquellos once jóvenes a los que convenció de estudiar Ingeniería Técnica, les convenció para que formaran Ulgor, la que se considera como la primera cooperativa del Grupo Mondragon.
Arizmendiarrieta tenía claro que había que ubicar a las personas en el centro en lugar de al capital y por eso es considerado como uno de los padres del cooperativismo.
Ya en la década de los cincuenta, tras ver la experiencia de Ulgor, se fue expandiendo el modelo cooperativo por la comarca y fueron surgiendo muchas otras de las empresas cooperativas que todos tenemos en mente hoy en día.
Empresas que no solo contribuyeron a generar empleo en la comarca, sino que también velaban por que la riqueza se distribuyera y por generar una sociedad cohesionada.
TERRITORIO
Gipuzkoa, con 843 cooperativas según los últimos datos, cuenta con el 45 % de estas empresas en Euskadi
Hoy en día sigue con vida un modelo que lejos de quedarse obsoleto ha sabido mantener su vigencia y se ha convertido en una forma de hacer empresa exportada al mundo. De hecho, es habitual ver en Arrasate personas que visitan algunas de las empresas cooperativas para ver y entender un modelo que se ha expandido por el mundo, pero que sigue teniendo en el Alto Deba su gran epicentro.
Un claro ejemplo de esto es Mondragon City Challenge, ya que durante la semana del evento final decenas de jóvenes procedentes de todo el mundo visitan algunas de las empresas cooperativas del entorno para entender el funcionamiento de este modelo.
Ecosistema emprendedorEl cooperativismo, a lo largo de todas estas décadas de funcionamiento, no solo se ha revelado como una herramienta de cohesión social, sino que también supone una ventaja competitiva a la hora de emprender.
Muchas de las empresas cooperativas que nos rodean fueron originalmente un proyecto emprendedor e innovador de un grupo de personas que apostaron por asociarse de esta manera para compartir tanto los riesgos como los beneficios de su proyecto. Es un modelo que permite convertir tus propios valores en la idiosincrasia de la empresa.
EL ORIGEN
Convenció a un grupo de jóvenes para fundar Ulgor, la primera cooperativa
del grupo
El hecho de emprender en cooperativa permite a los socios participar en igualdad de condiciones en las decisiones de la empresa y esto contribuye a desarrollar el trabajo en mejores condiciones. El silogismo 'una persona, un voto', 'leit motiv' del cooperativismo, contribuye a una organización democrática ideal para iniciar un proyecto y convierte a los trabajadores en gestores, propietarios y trabajadores, lo que fomenta la identificación y motivación con el proyecto de todos los que lo han iniciado.
Este modelo organizativo permite además la libre adhesión y la baja voluntaria de cualquiera de los cooperativistas.
Más allá del entorno cooperativo, Gipuzkoa ofrece también un ecosistema idóneo para el emprendimiento con impulsos tanto públicos como privados al emprendimiento que no solo impulsan el proyecto con fondos, sino que además ofrecen programas de acompañamiento al emprendimiento innovador. Se trata de una amplia red de apoyo que ayuda a crear un clima que genera condiciones idóneas para esa transformación.
El modelo cooperativo ha sido históricamente también un vivero de emprendedores, que han apostado por este formato para poner en marcha ideas transformadoras.
Un vizcaíno que cambió para siempre la comarca
José María Arizmendiarrieta nació el 22 de abril de 1915 en Markina. Fue destinado a Arrasate cuando aún era joven, en 1941 y allí pronto se involucró con una juventud que en aquel duro momento, justo después de la Guerra Civil, se encontraba empobrecida y sin oportunidades de futuro.
Huelga decir que el cooperativismo fue su gran legado. Soñaba con las empresas sin patrón y su sueño se convirtió en realidad en Arrasate, donde impulsó el germen de un modelo vinculado al territorio y que ponía a las personas en el centro.
Murió con apenas 61 años, en 1976, pero su huella en Arrasate y en el Alto Deba es inmortal. Fue declarado Venerable por el Papa Francisco, lo cual le ubica de camino a la santidad gracias a la labor social que desarrolló.