La situación en La Guaira (Venezuela) es desoladora tras los devastadores terremotos que han asolado la región. La comunicadora de 'Mediodía COPE', Pilar García de la Granja, se ha desplazado a la zona cero para informar sobre un escenario que califica de "apocalíptico". Según fuentes de seguridad y del ejército venezolano, numerosos cadáveres permanecen bajo los escombros de los edificios derrumbados, mientras los equipos de rescate trabajan para recuperarlos.
El olor es terrorífico, insoportable, empieza a oler realmente a podrido"

EFE
Fotografía que muestra una zona afectada por el doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5, este miércoles, en La Guaira (Venezuela)
Uno de los aspectos más terribles del desastre es el olor que impregna el ambiente. "El olor es terrorífico, es insoportable, empieza a oler realmente a podrido", ha relatado la comunicadora. Los equipos de emergencia, entre los que se encuentra un equipo de rescatistas de Qatar, trabajan intensamente para sacar los cuerpos "de la mejor forma posible, es decir, enteros", según ha explicado García de la Granja.
Un paisaje apocalípticoEl paisaje en La Guaira es una "fotografía apocalíptica", con decenas de edificios caídos, destruidos o a punto de colapsar. La recomendación es demoler todas estas estructuras, ya que es imposible vivir en ellas. Mientras tanto, las personas "vagan por las calles a la espera de una ayuda, de una tienda de campaña donde vivir". Aunque el Gobierno venezolano no ha proporcionado cifras oficiales, Naciones Unidas estima que podría haber alrededor de 50.000 desaparecidos. La incertidumbre agrava la angustia de una población que lo ha perdido todo, mientras los alumnos de la Universidad Central buscan a 300 compañeros desaparecidos.
El ingeniero de estructuras Ronald Torres ha analizado con Pilar García de la Granja la situación, aportando su experiencia en terremotos como el de México, donde hay casos de personas que han logrado sobrevivir hasta 10 días bajo los escombros, lo que mantiene una brizna de esperanza en las labores de rescate.
Retenidos por la policía militarLlegar a La Guaira desde Caracas no ha sido una tarea sencilla para el equipo de enviados especiales de COPE. Durante el trayecto, el vehículo en el que viajaban Pilar García de la Granja, el redactor Álvaro García y el técnico de sonido Miguel Ángel Alfonsel fue interceptado en un control de la policía militar venezolana. Los agentes les impidieron continuar por la ruta prevista, en un recorrido marcado por controles, desvíos y restricciones.
Hemos sido detenidos por un control de la policía militar venezolana"

EFE
Fotografía que muestra una zona afectada por el doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5, este miércoles, en La Guaira (Venezuela)
En el primero de los cuatro controles que encontraron, los militares les exigieron información sobre su identidad y el motivo del viaje. "Hemos sido detenidos por un control de la policía militar venezolana", confirmó la propia comunicadora. El acceso de periodistas a la zona está restringido, lo que ha obligado al equipo a extremar la prudencia. Los agentes no ofrecieron explicaciones oficiales para el bloqueo, aunque el equipo de COPE entiende que se debe a los daños en carreteras y puentes, como se puede apreciar en las imágenes de su recorrido hacia La Guaira.
Debido a la prohibición, el equipo se vio forzado a buscar una ruta alternativa. Finalmente, lograron avanzar presentándose como voluntarios, una estrategia que les permitió sortear las limitaciones impuestas a la prensa y acercarse a uno de los puntos más golpeados por la tragedia. Desde allí, el equipo de COPE trabaja para contar de primera mano el impacto real de unos terremotos que han puesto a prueba a la población venezolana.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.