La relación de las ciudades con el turismo se halla en plena efervescencia. En el marco de la actual crisis de la vivienda, los ayuntamientos buscan fórmulas para que el impacto de esta actividad repercuta de forma más positiva en los vecinos. Es por ello que hace ya un año y medio que L’Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) pidió a la Generalitat equiparar la tasa turística en la ciudad a la de la vecina Barcelona. Precisamente, la Generalitat desencalló en enero de este 2026 la reforma de la tasa turística y ahora añade la posibilidad de que los consistorios puedan imponer un recargo municipal que se sume a la tasa catalana, un recurso del que únicamente podía disponer la capital. L'Hospitalet va aprovechar este nuevo marco normativo para crear su propio recargo, según puede avanzar EL PERIÓDICO.Seguir leyendo....