La airada discusión jurídica en torno a los ejes verdes que abanderó Colau durante su alcaldía en Barcelona se ha trasladado al ámbito del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). La administración supramunicipal acaba de aprobar provisionalmente con votos favorables de PSC, Junts, ERC y Comuns una actualización medioambiental de la norma que está en el ojo del huracán judicial por las pacificaciones barcelonesas. Un movimiento urbanístico que ha provocado el frontal rechazo de las mismas entidades que llevaron a los tribunales las 'Superilles' de la capital catalana, especialmente de las patronales Foment del Treball y Barcelona Oberta y de la Associació d'Amics del Passeig de Gràcia. Seguir leyendo....