Cada verano, miles de corredores comienzan la preparación de un gran objetivo. Algunos apuntan al Maratón de Valencia, otros a Berlín, Chicago, Nueva York o cualquier otra gran cita del calendario otoñal. Sin embargo, hay una realidad que muchos descubren demasiado tarde: una parte importante del éxito en un maratón de otoño se decide durante los entrenamientos de julio y agosto.