El calor no solo se mide en grados. También se nota en las persianas bajadas a media tarde, en las calles que pierden movimiento cuando el sol aprieta y en esas noches en las que dormir se vuelve más difícil de lo habitual. Castilla y León afronta los días 24 y 25 de junio un nuevo episodio de altas temperaturas que obligará a mirar al cielo, al monte y también al interior de las viviendas.
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