El presupuesto del programa crece en más de cinco millones de euros
Se incrementa la plantilla de monitores específicos para atender a estos menores
Las escuelas de verano de Sevilla excluyen a menores dependientes
Las escuelas de verano del Ayuntamiento de Sevilla acogen este año a 140 niños con necesidades educativas especiales (NEE), algunos de ellos diagnosticados con el trastorno del espectro autista (TEA) y también con problemas de comunicación. Dicha atención es posible, entre otras medidas, gracias al incremento del presupuesto para este programa socioeducativo, que ha pasado de los 1,5 a los 6,8 millones de euros, lo que permite la contratación de un mayor número de monitores específicos para estos menores.
El delegado municipal de Barrios y Colectivos de Atención Preferente, José Luis García, contesta con estas cifras a las críticas surgidas tras adelantar este periódico que en la presente edición dicha iniciativa excluye a los menores con cierto grado de dependencia. En concreto, las condiciones de participación exigen que los niños y adolescentes dispongan de "suficiente autonomía personal", expresión subrayada en negrita y que no aparecía en los pliegos de años anteriores.
García, quien reconoce que ese requerimiento puede "malinterpretarse", aclara que la limitación ya se aplicaba en ediciones pasadas. "Ahora se ha incluido pare evitar confusión", abunda. No obstante, asegura que el programa atiende a un buen número de menores con necesidades especiales. Únicamente quedan fuera de las escuelas de verano los que requieren un monitor en exclusiva para participar en las actividades que se organizan.
Una condición que no impide que se hayan aceptado las solicitudes de niños con TEA, con problemas a la hora de controlar los esfínteres o que necesiten un comunicador digital para expresarse. En total, se han admitido a 140 menores con NEE. De ellos, 120 están escolarizados durante el curso en aulas ordinarias de los colegios, a los que se añaden otros 20 que hacen uso del servicio de aula específica en la jornada lectiva. "Tenemos a niños sin control de esfínteres, que deben usar continuamente pañal. En los 26 años del programa jamás se han admitido casos así", señalan fuentes de la delegación.
Esta atención es posible después de haber aumentado la plantilla de monitores específicos, hasta llegar a los 29. Son los profesionales encargados de atender a este colectivo. Aquí se incluyen pedagogos, orientadores, psicólogos y técnicos de audición y lenguaje.
La ampliación de personal es uno de los objetivos del incremento presupuestario del programa. Según el concejal popular, la partida ha pasado de los 1,5 millones de euros de años pasados a los 6,8 de este 2026. Un crecimiento de más de cinco millones que también repercute en el diseño de los grupos, que ha elevado sus cifras, de los 65 a los 85 para los niños de entre 4 y 12 años. Este cambio obedece al intento de prestar una mejor atención, de ahí que cada grupo haya disminuido de 25 a 15 el número de integrantes, como refiere García.
Este programa se puso en marcha años atrás con el fin de facilitar la conciliación familiar en el periodo estival en aquellos hogares vulnerables, bien por circunstancias económicas o sociales. Además de las actividades educativas y de ocio, presta servicios esenciales que muchos padres no pueden pagar. Entre ellos, el aula matinal, el de mediodía y, muy especialmente, el comedor, con el que se garantiza, al menos, una comida al día una vez acabado el curso escolar.
En total, esta edición cuenta con 1.531 niños participantes, los del primer segmento de edad. Prácticamente se han aceptado el 100% de las solicitudes presentadas, al cumplir los requisitos exigidos.
La apuesta por las escuelas de verano se percibe, de igual modo, en el número de centros donde se desarrollan. Si en 2025 fueron 15, este año la cifra se ha duplicado, hasta llegar a los 32, según la información facilitada en la web del Ayuntamiento. Este largo listado lo conforman colegios, institutos, centros cívicos y locales municipales aptos para realizar las actividades. Cada uno acoge un número distinto de grupos en función de su superficie y el tipo de instalaciones. Estos servicios se prestan a través de empresas contratada para tal fin.
Por su parte, el grupo municipal socialista critica que el nuevo pliego para la puesta en marcha de las escuelas de verano exija que los menores participantes tengan “suficiente autonomía personal” para desarrollar las actividades. El portavoz del PSOE, Antonio Muñoz, considera que el cambio supone "un claro retroceso" respecto al modelo anterior, que entró en vigor durante la Alcaldía socialista de Juan Espadas.
Esta condición ha llevado al principal partido de la oposición a registrar una pregunta para la próxima comisión de control. Con ella intenta que el gobierno de José Luis Sanz explique los motivos que han llevado a tomar esta decisión y si existe algún informe técnico que avale "una medida que deja fuera precisamente a quienes más apoyo necesitan". Para Muñoz, la exclusión contradice el principio de igualdad que debe inspirar cualquier servicio público. “La igualdad consiste en que nadie se quede fuera, pero lamentablemente muchas familias siguen siendo invisibles para el gobierno del señor Sanz”, lamenta.