El pádel no deja de evolucionar. La velocidad, la potencia y el físico han llevado este deporte a un nivel impensable hace apenas unos años, convirtiendo cada partido y cada torneo en un escaparate de golpes imposibles y acciones que desafían cualquier lógica.
El pádel no deja de evolucionar. La velocidad, la potencia y el físico han llevado este deporte a un nivel impensable hace apenas unos años, convirtiendo cada partido y cada torneo en un escaparate de golpes imposibles y acciones que desafían cualquier lógica.
El último en dejar una de esas imágenes para el recuerdo fue Gonza Alfonso. Durante las semifinales de la RCC Padel League III, el argentino firmó una salida de pista sencillamente espectacular. Cuando todo hacía pensar que el remate de Aimar Goñi era definitivo, el de General Cabrera salió disparado mucho más allá de los límites del 20x10 para rescatar una bola que parecía perdida y mantener vivo el punto.
Esta fue la acción del revés argentino, que volvió a demostrar por qué muchos le llaman 'El Inventor de los golpes imposibles':
Y lo mejor estaba por llegar. Después de semejante exhibición de esfuerzo y fe, fue el propio revés albiceleste quien terminó ganando el punto para desatar la ovación de los presentes en la grada. Sin duda, una jugada que resume a la perfección una de las grandes máximas del pádel: "Siempre una bola más".
Una acción que, además, acabó teniendo premio. Gonza Alfonso y Xisco Gil certificaron el pase a la final tras imponerse por 7-5 y 6-4 a Tito Allemandi-Aimar Goñi, vigentes campeones del en el último torneo del circuito, poniendo el broche de oro a una jornada que dejó una de las jugadas del año.