A sus 47 años, Miguel Lamperti afronta los últimos capítulos de una trayectoria irrepetible. El 'Canoso' de Bahía colgará definitivamente la pala tras más de dos décadas de carrera profesional, despidiéndose como mucho más que un jugador: un icono capaz de llenar pistas, despertar ovaciones en cualquier rincón del mundo y conectar con varias generaciones de aficionados gracias a su carácter, su estilo de juego y una sonrisa que nunca le ha abandonado.
A sus 47 años, Miguel Lamperti afronta los últimos capítulos de una trayectoria irrepetible. El 'Canoso' de Bahía colgará definitivamente la pala tras más de dos décadas de carrera profesional, despidiéndose como mucho más que un jugador: un icono capaz de llenar pistas, despertar ovaciones en cualquier rincón del mundo y conectar con varias generaciones de aficionados gracias a su carácter, su estilo de juego y una sonrisa que nunca le ha abandonado.
Y precisamente por todo lo que ha vivido, el revés argentino se ha convertido en una de las voces más respetadas del circuito: cada reflexión suya nace de la experiencia y merece la pena ser escuchada.
A pocos meses de poner fin a una carrera que ha marcado una época, Lamperti se sinceró en 'La Bandeja', programa producido por Premier Padel. En una conversación cargada de reflexión, habló sin rodeos sobre su inminente retirada, analizó hacia dónde camina este deporte y dejó varias frases que no han pasado ni mucho menos desapercibidas.
Al ser preguntado por cómo le gustaría ser recordado, Miguel respondió sin titubear: "Que me recuerden como una buena persona y con una sonrisa, eso es lo más importante". Una reflexión que resumió a la perfección la huella que quiere dejar.
Y aún hay más. Acto seguido, dejó otra frase que refleja el vínculo que siempre ha tenido con este deporte: "Que me vean como un loco lindo que lo dio todo por el pádel y que lo vivió al máximo en cada partido".
Pero, más allá de hablar sobre su retirada, Lamperti también dejó una interesante reflexión sobre el futuro del pádel, un deporte cuya evolución parece no tener techo. "Yo creo que en unos años no va a existir el jugador de derecha ni el de revés", afirmaba con total convicción.
"Tendrás más características para jugar de revés o te sentirás mejor de derecha, pero ahora todos pueden jugar en los dos lados", añadía el argentino, convencido de que el pádel camina hacia un juego cada vez más completo, aunque también recordaba que "este deporte se hizo para un diestro y un zurdo".
Miguel Lamperti durante el homenaje en el Buenos Aires Premier Padel P1Premier PadelDurante esa reflexión, Miguel también tuvo palabras de admiración para Fede Chingotto, a quien calificó de "extraterrestre" al referirse a la figura del drive clásico, ese jugador más destinado a construir el punto y controlar el ritmo del partido.