Las reservas para cenar a las 20h se han triplicado desde 2019, mientras que las de las 22h han caído a menos del 50%
Los españoles cenan cada vez más temprano. En la última década, la hora de la cena en los restaurantes se ha adelantado y más de la mitad de los comensales ya reserva mesa antes de las 21.00 horas. Así lo revela un estudio de CoverManager, una plataforma de gestión de reservas, que sitúa este porcentaje en el 56,9 % en 2026, frente al 31,5 % de 2016.
Los datos de TheFork, otro portal de reservas, confirman la tendencia. Las reservas para cenar a las 22.00 horas han pasado de representar el 15 % del total en 2019 al 7 % en 2026. En cambio, las cenas a las 20.00 horas han aumentado del 6 % al 16 % en el mismo periodo.
El horario también varía según el territorio. Cádiz registra la hora media de cena más tardía, a las 21.30h, mientras que Canarias presenta la más temprana, a las 20.15. En Madrid se cena, de media, a las 21h, y en Barcelona, a las 20.45h.
El adelanto de las cenas empezó a consolidarse durante la pandemia, cuando las restricciones obligaban a los restaurantes a cerrar a las 23h. Según el presidente de Hostelería de España, José Almeida, aquello provocó un desplazamiento de las cenas hacia horarios más tempranos.
También han influido los cambios en la organización del trabajo y la presencia creciente de turistas extranjeros, más acostumbrados a cenar antes. Los restaurantes buscan reducir las horas de menor actividad y adelantan el cierre de sus cocinas.
El cambio de horario puede beneficiar a los negocios. Según CoverManager, los restaurantes que empiezan a servir cenas antes de las 20h registran un 30 % más de rotación por mesa durante el fin de semana.
La posibilidad de atender a dos grupos de clientes en una misma mesa permite a estos establecimientos recibir una media de 97,2 comensales por noche, un 51 % más que los restaurantes con horarios tradicionales, que atienden a 64,5 clientes.
Sin embargo, Almeida advierte de que salir a cenar entre semana es cada vez menos habitual. La rentabilidad de adelantar los horarios se concentra, sobre todo, en los fines de semana.
Adelantar la cena también puede tener efectos positivos para la salud. La nutricionista Laura Arranz explica que el organismo reduce progresivamente su actividad digestiva a medida que avanza la noche, por lo que procesar los alimentos resulta menos eficiente.
Según Arranz, las comidas nocturnas pueden dificultar el control del peso, la digestión y el sueño, además de alterar los ritmos circadianos del organismo. Por ello, considera que las 21h son una hora límite razonable para cenar y desaconseja hacerlo a partir de las 21.30h, especialmente después de las 22h. En verano, no obstante, los horarios pueden retrasarse, ya que las horas de luz y los ritmos biológicos se adaptan a los cambios estacionales.