El cava se consolida como uno de los mayores embajadores del territorio español en el mundo
02/10/2026 Actualizado a las 07:55h.
En un encuentro sin precedentes en la sede de la DO Cava, el pleno de la denominación ha presentado una hoja de ruta integral diseñada para proteger el territorio, el viñedo y el conjunto del sector frente a un escenario doblemente crítico: la crisis climática y la inestabilidad de los mercados globales. La jornada ha destacado por un hecho disruptivo: la reunión en una misma mesa de representantes de las principales organizaciones agrarias y asociaciones de viticultores (incluyendo Unió de Pagesos, JARC, ASAJA y la Asociación de Viticultores de Requena, entre otras). Este consenso busca unificar el diagnóstico y la respuesta de los distintos territorios productores para evitar que la fragilidad de un eslabón comprometa la calidad del producto final.
El cava como embajador global
Uno de los ejes centrales del plan es el equilibrio entre la oferta y la demanda. La D.O. Cava busca evitar que las oscilaciones en el volumen de las cosechas —cada vez más impredecibles debido al clima— impacten directamente en el precio de la uva y en la rentabilidad del agricultor. Aunque el Consejo Regulador no fija precios, la organización se ha comprometido a buscar mecanismos regulatorios que aporten mayor previsibilidad para la vendimia de 2027. Para ello, se revisará la provisión de garantía cualitativa (PGQ) y se estudiarán medidas estructurales, como el ajuste de la superficie de viñedo, siempre bajo criterios de sostenibilidad ambiental y preservación del paisaje.

Con una actividad económica que supera los 2.000 millones de euros y una presencia en más de 150 países, el sector es un pilar estratégico. El plan contempla adaptar la producción a la demanda real. Así, la D.O. elaborará un estudio exhaustivo de la vendimia 2026, que servirá como termómetro para orientar las decisiones futuras y las propuestas ante las administraciones.
Con el 60% de sus ventas destinadas al exterior, el Cava se consolida como uno de los mayores embajadores del territorio español en el mundo. La filosofía del proyecto es clara: la competitividad del elaborador y la sostenibilidad del viticultor son dos caras de la misma moneda. Marta Vidal, presidenta de la DO Cava, ha definido el reto como una «oportunidad real de construir un modelo más justo y sostenible», mientras que David Sendra, vicepresidente y viticultor, ha subrayado la urgencia de tomar decisiones ahora para garantizar que las explotaciones sigan siendo viables a largo plazo.