Hay bosques que resultan espectaculares cuando hace sol. Y hay otros que parecen hechos para los días húmedos. La Selva de Irati pertenece claramente al segundo grupo. Después de la lluvia, el bosque navarro cambia de aspecto: los senderos se oscurecen, el agua vuelve a aparecer en pequeñas corrientes y cascadas y el contraste entre las hayas, los abetos y el suelo mojado hace que el recorrido tenga una atmósfera completamente diferente.
Hay bosques que resultan espectaculares cuando hace sol. Y hay otros que parecen hechos para los días húmedos. La Selva de Irati pertenece claramente al segundo grupo. Después de la lluvia, el bosque navarro cambia de aspecto: los senderos se oscurecen, el agua vuelve a aparecer en pequeñas corrientes y cascadas y el contraste entre las hayas, los abetos y el suelo mojado hace que el recorrido tenga una atmósfera completamente diferente.
Turismo de Navarra considera Irati uno de los grandes escenarios del otoño y destaca su combinación de hayedo y abetal, además de sus cascadas y el embalse. Y hay una ruta especialmente interesante para comprobarlo corriendo: Errekaidorra.
El itinerario comienza en las Casas de Irati y se introduce en el bosque hasta llegar a la cascada del Cubo. La información turística de Navarra recoge el recorrido como una ruta circular por pistas forestales y caminos.
En otoño, la Selva de Irati explota de coloresGobierno de NavarraLa versión actualmente publicada por Visit Navarra señala una distancia aproximada de 10 kilómetros, mientras que la documentación del sendero recoge 9,8 kilómetros y 390 metros de desnivel. El recorrido atraviesa uno de los paisajes más representativos de Irati y sigue durante parte del trayecto el curso del agua. Y aquí aparece la razón por la que la lluvia cambia completamente la experiencia.
Cuando el agua se convierte en parte del paisajeLa propia información oficial del sendero advierte de que en días lluviosos algunos tramos pueden estar embarrados. Para un corredor de trail, esto significa que la ruta no debería plantearse como una carrera contra el reloj. Las hojas húmedas pueden esconder raíces y piedras, y el barro obliga a adaptar la pisada. Pero también aparece la otra cara de la lluvia.
Selva de Irati - NavarraInstagramLa cascada del Cubo y los pequeños cursos de agua adquieren un protagonismo especial y el bosque presenta una imagen mucho más húmeda y profunda. Es una ruta que no hay que hacer a pesar de la lluvia, sino sabiendo cómo ha cambiado el terreno después de ella.
📍 Casas de Irati, Navarra
📏 Aproximadamente 10 km
⛰️ Desnivel: alrededor de 390 m según la documentación del sendero
🔄 Circular
🌲 Hayedo-abetal
💦 Cascada del Cubo
⚠️ Dificultad: baja en la clasificación turística actual
🌧️ Atención al barro después de la lluvia
No hace falta esperar a que esté lloviendo. De hecho, para correr con mayor comodidad, puede ser más interesante acudir después de la lluvia, cuando el paisaje conserva la humedad, pero las condiciones meteorológicas han mejorado.
Eso sí, hay que comprobar el estado de los accesos. Visit Navarra advierte además de que el acceso a las Casas de Irati puede cerrarse en invierno, por lo que siempre conviene consultar la situación antes de desplazarse.
La recompensa es una de esas salidas en las que el entrenamiento parece secundario. Porque cuando el bosque está mojado, Irati no se ve igual que antes de llover.