La Selva de Irati es uno de esos lugares que parecen diseñados para correr cuando llega el otoño. El verde intenso del verano comienza a transformarse en una mezcla de amarillos, ocres y rojos, mientras el suelo se cubre progresivamente de hojas. En pleno Pirineo navarro, el bosque ofrece además una red de senderos que permite adaptar el recorrido a diferentes niveles.Por qué Irati es diferente en otoño
La Selva de Irati es uno de esos lugares que parecen diseñados para correr cuando llega el otoño. El verde intenso del verano comienza a transformarse en una mezcla de amarillos, ocres y rojos, mientras el suelo se cubre progresivamente de hojas. En pleno Pirineo navarro, el bosque ofrece además una red de senderos que permite adaptar el recorrido a diferentes niveles.Por qué Irati es diferente en otoño
La Selva de Irati es uno de los hayedos-abetales mejor conservados y más extensos de Europa. El paisaje combina hayas, abetos, robles, abedules, musgos y helechos con los cursos de agua y el embalse de Irabia. Pero es en otoño cuando el escenario cambia completamente.
Turismo de Navarra destaca esta estación por la transformación de los verdes del bosque en tonos dorados, rojos y naranjas. También señala varios senderos especialmente interesantes durante esta época, entre ellos Los Paraísos-Erlan, Errekaidorra y la ruta del bardo Gartxot. Para correr, una de las opciones más atractivas es rodear el embalse de Irabia.
📍 Localización: Selva de Irati, Navarra
📏 Distancia: aproximadamente 11,3 km
⛰️ Desnivel: 175 m
🔄 Tipo: circular
⚠️ Dificultad: apta para corredores con experiencia en montaña
🍂 Mejor época: otoño
🌲 Terreno: pistas forestales y senderos
La ruta alrededor del embalse de Irabia está descrita como un recorrido de unos 11,3 kilómetros y 175 metros de desnivel. Discurre en su práctica totalidad al abrigo del hayedo-abetal, alternando pistas forestales y antiguas sendas de leñadores.
El recorrido no destaca por acumular un desnivel enorme, sino por el entorno en el que se desarrolla. Durante buena parte del trazado, el corredor permanece protegido por el bosque. El embalse aparece entre los árboles y el terreno permite mantener un ritmo relativamente constante en comparación con otras rutas pirenaicas mucho más verticales.
Eso convierte Irati en una opción interesante para aquellos corredores que quieran empezar el otoño recuperando sensaciones de montaña sin enfrentarse desde el primer día a una ruta de alta dificultad. Además, la propia red de senderos permite modificar el entrenamiento. Turismo de Navarra recoge diferentes opciones desde los accesos de Ochagavía y Orbaizeta, con recorridos como el Bosque de Zabaleta, Errekaidorra, la Cascada del Cubo o la vuelta al embalse.
En otoño, la Selva de Irati explota de coloresGobierno de NavarraSelva de Irati: los puntos que merece la pena buscar🍂 El hayedo: es el gran protagonista cuando las hojas empiezan a cambiar.
💧 El embalse de Irabia: el agua aparece constantemente entre la masa forestal.
🌲 Los abetos: aportan el contraste verde que diferencia el paisaje de otros hayedos.
💦 La Cascada del Cubo: una de las alternativas que pueden incorporarse desde el acceso de Casas de Irati.
🏔️ El entorno del Ori: desde Irati-Abodi también se puede contemplar el monte Orhi, que alcanza los 2.017 metros.
Selva de IratiTripAdvisorIrati es un entorno especialmente húmedo. El terreno puede cambiar considerablemente después de varios días de lluvia, por lo que el agarre de la zapatilla debe ser una prioridad.
También conviene llevar una capa impermeable ligera y revisar la previsión antes de salir. Si la ruta se alarga y se realiza a última hora del día, el frontal puede ser recomendable porque las horas de luz empiezan a reducirse rápidamente.
Además, hay que consultar el estado de los accesos. Turismo de Navarra advierte de que algunas carreteras de acceso pueden sufrir cierres en los meses más fríos.
Irati es mucho más que un bosque bonito. Es uno de esos lugares donde el otoño modifica completamente la experiencia de correr. Cuando las hojas empiezan a caer y el sendero se llena de tonos ocres, un entrenamiento de apenas unos kilómetros puede sentirse como una pequeña aventura.