Las redes de pesca atrapan a un gran número de peces que no son el objetivo de las embarcaciones. Pero también se llevan por delante a una gran cantidad de aves marinas. Ahora, unos científicos han inventado un sistema sencillo pero eficaz para reducir considerablemente el número de aves que mueren por este motivo.Seguir leyendo....
Las redes de pesca atrapan a un gran número de peces que no son el objetivo de las embarcaciones. Pero también se llevan por delante a una gran cantidad de aves marinas. Ahora, unos científicos han inventado un sistema sencillo pero eficaz para reducir considerablemente el número de aves que mueren por este motivo.
Una boya con ojos en movimiento y una cometa con forma de ave rapaz reducen cerca de dos tercios el riesgo de que araos y alcas, entre otras aves, queden atrapados en redes de pesca.
El experimento, desarrollado durante dos años frente a la costa de Cornualles, en Reino Unido, y publicado en Conservation Letters, probó dos dispositivos destinados a mantener las aves alejadas de las redes de enmalle. En las costas europeas, estas redes provocan cada año la muerte estimada de 95.000 aves marinas, que suelen sumergirse para capturar sus presas y así acaban a menudo atrapadas en dichos aparejos.
Dos sencillos inventosUno de los dispositivos es la Looming Eye Buoy (LEB), desarrollada por Fishtek Marine y la RSPB, la mayor ONG europea dedicada a preservar las aves silvestres. La boya cuenta con una cabeza giratoria con ojos animados que busca ahuyentar a las aves antes de que se acerquen a las redes.

Dos de las boyas utilizadas / Conservation Letters
El segundo es una cometa comercial con forma de ave rapaz, diseñada para generar el mismo efecto disuasorio desde el aire.
Los datos analizados por la Universidad de Exeter (Reino Unido) muestran que el riesgo de captura se redujo un 59 % con la boya y un 71 % con la cometa.
En las pruebas participaron 10 pescadores de Cornualles, cuyas embarcaciones fueron equipadas con cámaras para registrar las capturas y evaluar el funcionamiento de los dispositivos en condiciones reales.
Más riesgo en inviernoLa mayoría de las capturas accidentales se concentraron durante los meses de invierno, lo que permitirá orientar mejor el uso de estas medidas hacia las épocas y zonas de mayor riesgo.
El autor principal, Tom Horton, de la Universidad de Exeter, señaló que identificar dónde y cuándo se producen más capturas accidentales puede ayudar a dirigir los esfuerzos hacia aquellas zonas y épocas en que esta solución puede ser más eficaz.
La participación de los pescadores sirvió también para mejorar el diseño de los artilugios y adaptarlos a las condiciones reales de trabajo en el mar, donde los equipos deben ser sencillos y resistentes.
Ocho años de desarrolloPese a la sencillez de su diseño, la boya es fruto de ocho años de colaboración entre Fishtek Marine y la RSPB. Esta última entidad ya ha participado en otras tecnologías para reducir la muerte accidental de aves marinas. Según la organización, estas medidas disuasorias han logrado disminuir las capturas accidentales de aves marinas en un 98% en palangreros de Namibia y un 95% en arrastreros de Sudáfrica.

La pesca de arrastre o palangre atrapa también a muchas aves marinas / Agencias
El responsable del programa de capturas accidentales de la RSPB, Yann Rouxel, ha destacado que las redes de enmalle han sido especialmente difíciles de abordar y que los nuevos dispositivos suponen un avance para reducir las muertes sin por ello dificultar el trabajo de los pescadores.
Fishtek Marine prevé seguir colaborando con la RSPB, la Universidad de Exeter y el sector pesquero para perfeccionar ambas soluciones.
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Uno de los participantes en las pruebas, el pescador Micky Bacon, ha defendido la implicación del sector en iniciativas que permitan mejorar las prácticas de pesca y contribuir al mismo tiempo a la conservación del medio marino.
Fuente: Información