Las subvenciones y ayudas que ha venido otorgando la Unión Europea a la pesca durante los últimos 30 años no han hecho sino provocar «la degradación de los océanos», así como de los medios de vida de las poblaciones locales, además de debilitar el propio rendimiento económico del sector e incluso la soberanía alimentaria. Es decir, dichas subvenciones habrían logrado exactamente los efectos contrarios a los que proclamaban. Estas son las conclusiones de un exhaustivo análisis que ha elaborado la organización ecologista internacional Bloom.Seguir leyendo....