Los fertilizantes empleados en la agricultura intensiva, especialmente de regadío, y los desechos de la ganadería industrial dejan a más de 260.000 personas de 332 municipios españoles sin agua potable, porque la contaminan con nitratos tóxicos por encima del límite legal permitido (50 miligramos de nitratos por cada litro de agua de grifo). Así lo pone de manifiesto un estudio de Ecologistas en Acción que ha analizado la situación en cientos de localidades españolas.Seguir leyendo....