Carlos Sainz estaba de lo más contento el jueves tras la etapa 3 del Rally de Marruecos. Todo el rally había ido bastante bien y era líder con casi tres minutos y medio de margen. Sin embargo, el golpe duro llegó en la etapa 4 y sus opciones de acabar en lo más alto en estos momentos son realmente escasas.
Carlos Sainz estaba de lo más contento el jueves tras la etapa 3 del Rally de Marruecos. Todo el rally había ido bastante bien y era líder con casi tres minutos y medio de margen. Sin embargo, el golpe duro llegó en la etapa 4 y sus opciones de acabar en lo más alto en estos momentos son realmente escasas.
Al salir desde la segunda posición, Sainz no tenía muchas trazadas que seguir, solo la de Loeb. El español y Dani Oliveras sufrieron muchos problemas de navegación y por eso acabaron cediendo más de nueve minutos respecto a Quintero, el que era su gran rival, y más de 12 respecto al ganador, su compañero en Ford Matthias Ekström.
"Ha sido una etapa que no ha salido nada bien. Hemos tenido un problema. Hemos tenido fallos de navegación, nos hemos encontrado a dos de vuelta y nos hemos liado aquí un poco. Ahí hemos perdido cinco minutos, después hemos pinchazo y también hemos tenido un problema con un control de velocidad. Por lo tanto, hemos perdido bastante. Pero algunos días sale bien y otros no tanto", decía el español a Mundo Deportivo.
El piloto de Ford ha cedido tantos minutos que incluso se ha quedado de forma provisional fuera del podio y la cabeza está a cinco minutos y 31 segundos a falta de una sola etapa de 259km. El objetivo al inicio era poder coger rodaje con Dani, algo que no pudieron hacer ni en Argentina ni en Portugal, por lo que espera acabar sin problemas y no sueña con la remontada.
"En este sentido sí que estamos consiguiendo el objetivo y vamos a tratar de seguir igual y tratar de hacer una buena etapa. ¿Remontar? Será complicado, hemos perdido mucho tiempo", expresaba para finalizar.