Son muchas las deudas históricas que L’Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) mantiene con su zona norte, la más densamente poblada de Europa. Con todo, el futuro Campus Clínic en la Diagonal se ha erigido en la herramienta que puede desbloquear parte de esos compromisos que las administraciones aspiran a saldar con los vecinos de la segunda ciudad de Catalunya, en algunos casos, desde hace más de 20 años. Una de las principales cuestiones es el traslado de la subestación eléctrica de Can Rigalt, un movimiento que desde el consorcio que gestiona la llegada del Clínic consideran imprescindible y que se tiene que hacer sí o sí, aseguran desde la institución, para que el futuro campus hospitalario, tal y como ahora se proyecta, sea una realidad.Seguir leyendo....
Son muchas las deudas históricas que L’Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) mantiene con su zona norte, la más densamente poblada de Europa. Con todo, el futuro Campus Clínic en la Diagonal se ha erigido en la herramienta que puede desbloquear parte de esos compromisos que las administraciones aspiran a saldar con los vecinos de la segunda ciudad de Catalunya, en algunos casos, desde hace más de 20 años. Una de las principales cuestiones es el traslado de la subestación eléctrica de Can Rigalt, un movimiento que desde el consorcio que gestiona la llegada del Clínic consideran “imprescindible” y que se tiene que hacer “sí o sí”, aseguran desde la institución, para que el futuro campus hospitalario, tal y como ahora se proyecta, sea una realidad.
El propio Govern de la Generalitat se ha comprometido así a que se lleve a cabo el traslado y soterramiento de la subestación eléctrica de Collblanc para “mejorar la integración urbana del sector”. El equipamiento se deberá mover al ámbito del parque de Can Rigal, justo en la frontera entre el término municipal de Barcelona y el de L’Hospitalet. “Ganaremos 40.000 metros cuadrados y romperemos una barrera histórica”, celebra el alcalde de L’Hospitalet, David Quirós. “Ha habido muchas visiones y sensibilidades que se han ido ajustando. Realmente es un éxito para todo el mundo”, apunta Quirós, quien reconoce que en este proceso se han generado “momentos de dificultad y en los que nos hemos tenido que plantar y decir: ‘Escuchad, así no’”.
No siempre ha estado claro que el traslado de la subestación fuera a ser una prioridad. De hecho, el Govern ya ha puesto sobre la mesa otras alternativas para garantizar el suministro eléctrico que necesitará el nuevo Hospital Clínic, entre ellas la ampliación de la subestación de Les Corts. La reubicación de la infraestructura actual resulta, sobre todo, imprescindible para poder liberar terreno, desarrollar en su conjunto el futuro campus Clínic, un ámbito mucho más amplio que el propio hospital y que debe acoger también equipamientos, servicios y otros usos vinculados al proyecto, y dar energía a los nuevos equipamientos, viviendas, además de seguir suministrando energía a L'Hospitalet, Barcelona y otros municipios cercanos como hasta ahora.

Aunque el horizonte del futuro hospital se mantiene en 2035, todavía no está claro el calendario ni la inversión que tendrá que poner cada parte. Se había hablado de unos 60 millones de euros. El Consorcio del Campus Clínic confía en tener a finales de año un informe de viabilidad que permita empezar a concretar estos aspectos. A priori, sobre el papel el traslado deberá ser sufragado por el FC Barcelona, que posee el 35% del suelo afectado; la promotora inmobiliaria Metropolitan House (32%); el Ayuntamiento de L'Hospitalet (25,5%); y otros pequeños propietarios (7,5%). “Estamos hablando de un servicio para todo el proyecto. Por lo tanto, hacer caer la presión económica solo en los propietarios de la parte de Can Rigalt de L’Hospitalet no tiene ninguna lógica”, dice el alcalde de L’Hospitalet, quien apunta que si los beneficios de la operación son compartidos; las cargas también deberían serlo.
Atención médica en la ciudadDe hecho, más allá de la subestación, ese nuevo Clínic que al principio parecía que iba a mirar solo hacia Barcelona, ha ido ampliando su visión para integrar cada vez más en ella a Esplugues y L’Hospitalet y desarrollar, en palabras del consorcio encargado de su llegada, “una nueva centralidad metropolitana”.
En el caso de L’Hospitalet, la otra gran noticia es que el futuro Clínic también atenderá a la población de la zona norte de L'Hospitalet —unas 150.000 personas—. Los vecinos de los barrios del norte esperan desde hace más de 20 años un nuevo hospital general redimensionado a las necesidades de la población actual, una promesa que se ha ido eternizando. De hecho, buena parte de los vecinos tienen que trasladarse hasta el Hospital Moisès Broggi, en Sant Joan Despí, para recibir algunas atenciones y tratamientos médicos.
El nuevo Clínic se ubicará, parcialmente, en los terrenos donde estaba previsto el nuevo hospital de L'Hospitalet y pasará a asumir la atención que hace dos décadas ya debía acoger un nuevo hospital general. “Hemos logrado que el Hospital Clínic entre en L’Hospitalet y que se convierta en el otro centro de referencia [junto a Bellvitge] de la ciudad”, reivindica Quirós. Consciente de que el nuevo centro no llegará hasta, al menos, 2035, el edil adelanta que se está trabajando con el Departament de Salut para que, de forma progresiva, los vecinos de la zona norte puedan ser atendidos en Bellvitge o el Hospital General, para el que se deberán destinar más recursos. Un plan que se debe hacer público en las próximas semanas o meses.
Pisos y equipamientosMás allá de equipamientos dedicados a la salud y la investigación, el ámbito del futuro Campus Clínic también destinará un 23% de su superficie a actividad económica y un 10% a vivienda. En total, se prevé que se puedan construir hasta 1.125 pisos entre L'Hospitalet y Barcelona, con unos 800 ubicados en L'Hospitalet y los demás en terrenos de la capital catalana. El mismo David Quirós celebra que, en el caso hospitalense, el número de nuevas viviendas haya descendido de las cerca de 1.200 previstas en planes anteriores a esas 800, de las cuales la mitad contarán con algún tipo de protección oficial.
Levantar nuevas promociones en L'Hospitalet hace tiempo que se ha convertido en un asunto espinoso a causa de la alta densidad existente. De hecho, tras darse a conocer los detalles del nuevo Clínic, los grupos de la oposición de PP y Comuns han criticado que se construyan nuevos bloques en la zona norte, mientras que desde ERC-EUiA han reclamado que los 800 pisos sean protegidos. Además, PP, Vox y Comuns también cuestionaron hasta qué punto el Clínic será un hospital de referencia para la ciudad y han insistido en la demanda de un nuevo Hospital general. Los republicanos sí que abrazaron la llegada del Clínic, aunque en su caso reprocharon que se hagan anuncios a, al menos, una década vista.
El alcalde David Quirós reivindica que, además de rebajar la edificabilidad, se ha logrado que los bloques no se vayan a ubicar en la fachada norte de la carretera de Collblanc, lo que debe permitir una cornisa más verde y ancha. Además, el edil explica que se estudia la posibilidad de que algunos vecinos de la zona norte que puedan verse afectados por procesos de esponjamiento puedan ser realojados en estos bloques, dado que la ciudad no cuenta con un gran parque de vivienda pública ni prácticamente espacio en el que edificar. Es una opción que se terminará de analizar en la redacción del 'masterplan' para la rehabilitación urbana del área del Samontà, que debe ir a cargo de agencia pública de desarrollo urbano Barcelona Regional, la misma que ha estado al cargo de la redacción del proyecto del Campus Clínic. La idea, apunta Quirós, es que los dos proyectos puedan ir de la mano tanto como sea posible.
Más allá de los pisos, el ámbito que liberará la subestación y los terrenos contiguos deben permitir la construcción de nuevos equipamientos para los vecinos de L'Hospitalet. Entre ellos, un nuevo centro educativo —a expensas todavía de concretarse si será una escuela o un instituto-escuela— y un nuevo polidiportivo de L'Hospitalet Nord, con piscina cubierta y descubierta como el actual. Los edificios actuales no se derribarán, asegura Quirós, hasta que los nuevos estén construidos. Así, respecto a la pista de atletismo, la idea es construir una nueva en el entorno de la Feixa Llarga en el marco de una Ciudad Deportiva que englobe también al Hospi de fútbol, al rugby o la petanca, entre otros.
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