Javier, el zapatero de 60 años de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) que se suicidó este 30 de septiembre, tenía una orden dejar su negocio el próximo 5 de octubre. Así lo confirman ahora fuentes del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), que indican que, efectivamente, el tribunal de instancia de L'Hospitalet tenía abierto un procedimiento civil por una demanda por "impago de alquiler de un local comercial", que no de uso residencial. Unos impagos sobre el local que regentaba en el barrio de La Florida que el hombre arrastraba desde hacía más de dos años. Seguir leyendo....
Javier, el zapatero de 60 años de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) que se suicidó este 30 de septiembre, tenía una orden dejar su negocio el próximo 5 de octubre. Así lo confirman ahora fuentes del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), que indican que, efectivamente, el tribunal de instancia de L'Hospitalet tenía abierto un procedimiento civil por una demanda por "impago de alquiler de un local comercial", que no de uso residencial. Unos impagos sobre el local que regentaba en el barrio de La Florida que el hombre arrastraba desde hacía más de dos años.
Las mismas fuentes judiciales señalan que el proceso judicial se inició en enero de 2025, después de que se presentara una demanda por falta de pago del local comercial, que en ese momento ya acumulaba ocho meses de retrasos. Tras varios intentos fallidos de notificarle la demanda, se logró contactar con él en mayo de 2026, cuando estaba en su zapatería. "El demandado queda enterado de la demanda por impago y en ningún momento, durante las siguientes semanas, presenta ningún escrito de oposición ni reclama nada al juzgado", remarcan desde el TSJC.
Al no constar ninguna oposición por parte del demandado, siguen las mismas fuentes judiciales, se dictó "un decreto que pondrá fin al procedimiento y se envía esta notificación por correo". En este decreto ya consta que el lanzamiento del local está fijado para el 5 de octubre de 2026. Así, el 9 de junio, Javier se presentó al juzgado y se le notificó la fecha de desalojo del negocio. Un día después, el hombre recibió también por correo electrónico la notificación y, desde ese momento hasta el día de ayer, "no presentó ningún escrito respecto de la decisión. Ni consta, solicitud de aplazamiento ni otra petición", concluyen desde el TSJC.
Este mismo 30 de septiembre, el Sindicat d'Habitatge Socialista de Catalunya atribuyó el suicidio al "negocio de la vivienda". Aunque en un primer momento los detalles del caso todavía no se habían concretado, la portavoz nacional de la formación, Gisela Bermúdez, aseguró que estaba relacionado "directamente" con un negocio "que está acabando con nuestras vidas". Así, la portavoz hizo un llamamiento a acudir a la manifestación prevista para este 3 de octubre en L'Hospitalet para reclamar soluciones en materia de vivienda.
En pleno debate por el acceso a la viviendaEl suicidio de Javier se descubrió después de que un amigo suyo alertase a los servicios de emergencia este miércoles después de constatar que la persiana del local llevase varios días en la misma posición. Fuentes policiales insistieron este miércoles en que no constaba ninguna orden de desahucio en el establecimiento en el que trabajaba y en el que, a veces, se quedaba a dormir. El caso de Javier irrumpió en pleno debate sobre el acceso a la vivienda. La discusión coincide además con una creciente presión social, alimentada por casos como el desahucio de Maricarmen en Madrid y el suicidio de Olga, en L'Hospitalet, meses después de ser desalojada. A ellos se sumó este miércoles el suicidio de Javier, también en L'Hospitalet. El hombre vivía en el barrio de Bellvitge, pero tenía la tienda en La Florida, en la que ocasionalmente se quedaba a dormir, aunque no fuera su vivienda.
Así, el grupo municipal de ERC-EUiA ha señalado que ese local se encuentra en uno de los bloques que el Ayuntamiento de L'Hospitalet prevé comprar para sacar 148 pisos de una misma inmobiliaria del mercado libre y evitar que caigan en manos de un fondo inversor. Fuentes municipales aseguran que desconocían la situación del hombre porque nunca había acudido a los servicios sociales municipales ni había solicitado asesoramiento empresarial en Gornal Activa. El Ayuntamiento desvincula así el anuncio y la intención de compra de este caso concreto y subraya que el objetivo de la operación es, precisamente, anticiparse y evitar situaciones como esta.
Con todo, los republicanos consideran que el ejecutivo municipal está "obligado" a explicar toda la información de la que dispone con relación al aviso de desahucio del hombre que se ha suicidado antes de sacar adelante la aprobación de los 27 millones de euros para adquirir cinco edificios. "Si el Ayuntamiento ya estaba negociando con esta propiedad la compra del edificio, ¿qué hizo para evitar el desahucio?", pregunta el líder de la oposición, Jaume Graells. Fuentes municipales insisten en que se lleva trabajando en la compra de los bloques desde hace meses y que el suceso ha coincidido en el tiempo con la compra de las fincas, que debe empezar a concretarse tras la celebración de un Pleno extraordinario previsto para este martes 6 de octubre.
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