Desde el reinicio de su actividad, hace dos años, Ebro acumula 33.000 automóviles vendidos y su plantilla ha alcanzado los 2.000 puestos de trabajo directos
Con motivo de la reciente puesta en marcha de la nueva línea de producción M1 de Ebro Factory, la marca española ha abierto las puertas por unas horas de sus instalaciones de Barcelona a un grupo de periodistas para poder conocer las interioridades de la antigua planta reindustrializada de Nissan en la Zona Franca. El estreno de esta segunda línea de montaje en la planta, donde actualmente se producen los modelos s400, s700, s800 y s900 en sus distintas configuraciones mecánicas, –incluyendo versiones de gasolina, híbridas (HEV) e híbridas enchufables (PHEV)–, supone la entrada de la compañía en una nueva etapa industrial.
Se trata de una infraestructura estratégica que incrementa sustancialmente la capacidad productiva de la planta de Barcelona. Levantada sobre una parcela de 500.000 m2, de los que 309.000 m2 corresponden actualmente a las operaciones industriales de Ebro, la antigua instalación de la firma japonesa en la Ciudad Condal ha recuperado parte de sus activos en un tiempo récord, desplegando un proceso de producción que abarca ya casi todas las fases en la fabricación de los vehículos, salvo la estampación.

La firma española ha completado una inversión de 150 millones de euros para la adecuación y modernización de las instalaciones en la Zona Franca, de los cuales aproximadamente 70 millones se han destinado a la nueva planta de carrocerías y soldadura, 14 millones a la línea de montaje y 7 millones a las instalaciones de pintura. La planta integra un proceso productivo que combina automatización, recuperación de activos, montaje flexible y una progresiva localización de componentes articulando dos sistemas productivos diferenciados para acelerar la reindustrialización de este importante activo para Catalunya.
El ritmo de producción actual para 2026 se estima que será de unas 25.000 o 30.000 unidades hasta final de añoLa planta continúa avanzando en la incorporación de nuevas capacidades industriales y futuros modelos que reforzarán su actividad productiva en Barcelona. Aunque el ritmo de producción actual para 2026 se estima que será de unas 25.000 o 30.000 unidades hasta final de año, en función de la demanda y de las ventas que pueda cerrar la división comercial de Ebro, su capacidad productiva alcanza ahora mismo las 120.000 unidades anuales.
Española como el río que le da nombreLejos del concepto equivocado de que la renacida marca es ahora china, los responsables de la compañía incidieron durante la visita a las instalaciones que Ebro es una empresa española, de capital completamente nacional y que cotiza en la bolsa de Madrid. Su socio tecnológico y partner industrial, el Grupo Chery, sí que es chino, pero la fabricación de la gama de modelos se realiza en nuestro territorio y va mucho más allá de un mero ensamblado de los componentes.

Rafael Ruiz, presidente de Ebro Motors Group, señalaba al respecto que “La puesta en marcha de la línea M1 representa mucho más que una nueva línea de producción; refleja nuestro compromiso por seguir invirtiendo en la incorporación de nuevas capacidades industriales, el crecimiento de nuestra producción local, y el desarrollo progresivo de una red de proveedores cada vez más amplia”.
“Fuimos pioneros porque entendimos antes que muchos que la innovación en automoción se estaba desplazando”, afirma Ruiz, quien explica que su decisión fue buscar a un socio tecnológico que les permitiera traer ese conocimiento a nuestro país, y transformarlo en industria y empleo. “Creemos firmemente en la competitividad industrial española, y por ello nuestro Grupo trabaja por la generación de valor añadido local y el impulso de la innovación, para contribuir a la reindustrialización desde Barcelona, para Europa”, apostilla.
La línea M1 fabrica los modelos s400 y s700 en todas sus motorizaciones disponibles a razón de 20 coches por horaActualmente, la línea M1 –que multiplica por tres la capacidad productiva de la instalación– fabrica los modelos s400 y s700 en todas sus motorizaciones disponibles y a razón de 20 coches por hora, mientras que la línea M0 continuará produciendo los modelos s800 y s900; unos 6 coches por hora. La nueva línea está preparada además para incorporar el futuro vehículo 100% eléctrico de Ebro, el s300, cuya llegada está prevista a lo largo del 2027 y se fabricará también en Barcelona.

Con una longitud total de 696 metros y 97 estaciones de trabajo de 7 metros cada una, en las que los operarios trabajan en equipos asistidos por sistemas robotizados de suministro de componentes, el tiempo total de producción de un vehículo en la línea M1 es de aproximadamente una hora y quince minutos. La instalación está diseñada para fabricar hasta cinco modelos distintos y permitirá alcanzar una capacidad productiva potencial de 50.000 vehículos anuales ya a finales de este mismo 2026.
La incorporación de las actividades de soldadura y pintura representa un paso especialmente relevante en el proceso de industrialización de la compañía, al permitir incrementar el valor añadido generado en Barcelona y ampliar progresivamente el proceso de localización de proveedores locales en la cadena de suministro, reforzando la competitividad de ecosistema industrial catalán y español.

La evolución del proyecto tiene a su vez un impacto directo en el empleo. Desde comienzos de año se han incorporado más profesionales para la puesta en marcha de la nueva línea, por lo que actualmente son ya 1.530 personas las que desarrollan su actividad en la factoría de la Zona Franca, de una plantilla total de 2.045 trabajadores que componen Ebro Motors Group, entre los que se encuentran cerca de 600 ingenieros.El Grupo genera alrededor de 4.000 empleos, entre directos e indirectos.
La evolución positiva de la actividad comercial de Ebro ha permitido que la firma siga incrementando su presencia en el mercado español durante los primeros meses de 2026 hasta alcanzar una cuota de mercado del 2,2%, el doble de la registrada durante el conjunto del ejercicio 2025, que cerró con una facturación de 350 millones de euros. Ebro es ya la 4a marca del mercado nacional de híbridos enchufables y la 8a del mercado entre los SUV vendidos a particulares. A 31 de mayo, las matriculaciones alcanzaron las 11.131 unidades, impulsadas principalmente por el éxito comercial del s400 y por el creciente peso de la gama electrificada.