COAG manifiesta que la muerte de dos reses, una vaca y un becerro atacados durante el parto, «agrava un problema que cada vez va a más en la zona»
Denuncian un nuevo ataque de buitres en Burgos que se produjo el pasado 28 de febrero en una explotación cercana al Valle de Mena. Varios buitres atacaron a una vaca y a su ternero durante el parto, dejando a ambos agonizantes, lo que provocó su fallecimiento pocas horas después, según denuncia la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) a través de un comunicado.
Explican que los buitres, atraídos por el olor de la placenta, se lanzaron sobre la res y terminaron extrayendo con el pico al becerro que estaba naciendo. «A ambos animales se les veían los huesos tras las mordeduras. Fallecieron desangrados poco después. Es espantoso», afirma preocupado el propietario de la explotación de cría de vacas Angus, Víctor Alaba.
Denuncian que la comarca de Las Merindades y otras zonas del norte de la provincia y de la comunidad se están viendo especialmente afectadas por estos ataques. Además, defienden que el buitre está evolucionando poco a poco, pasando de ser una especie necrófaga a un depredador, por lo que cada vez más ganaderos piensan que estos ataques deberían ser compensados económicamente.
Desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos COAG se cree que estos actos se están dando muy habitualmente por una mala gestión de los muladares, zonas que deberían servir para alimentar al buitre y evitar estas incursiones en las granjas.
Tampoco resulta de ayuda la total desaparición de los cadáveres en el campo, de los que siempre se han alimentado estos animales y que fueron eliminados tras la enfermedad de las vacas locas. «Lo peor de todo es que estas aves aprenden», señalan los ganaderos del COAG. «Cada vez están más pendientes de los animales alejados del rebaño, terminarán atacándolos también», añaden, recalcando que probablemente se trate de una problemática que pueda ir a más en un futuro próximo.