El Ayuntamiento de Barcelona, conjuntamente con entidades sociales de la ciudad, amplía el programa público y asociativo Alimenta, un proyecto que ofrece comida a personas vulnerables de la ciudad involucrándolas en su preparación o en la vertiente comunitaria de los comedores participantes. Tres nuevos centros se suman a los cuatro que ya formaban parte del programa, creado en 2021. Uno de ellos es el restaurante del Museu d'Art Contemporani de Barcelona, el MACBA Bar, que gestiona la cooperativa Impulsem SCCL y que se incorpora al proyecto bajo el nombre de 'Alimenta Raval'. Los otros dos son Alimenta Sants-Badal, impulsado con la Fundació Canpedró, y Alimenta Eixample Esquerra, de la mano de la Fundació Ciutadania Multicultural - Mescladís.Seguir leyendo....
El Ayuntamiento de Barcelona, conjuntamente con entidades sociales de la ciudad, amplía el programa público y asociativo Alimenta, un proyecto que ofrece comida a personas vulnerables de la ciudad involucrándolas en su preparación o en la vertiente comunitaria de los comedores participantes. Tres nuevos centros se suman a los cuatro que ya formaban parte del programa, creado en 2021. Uno de ellos es el restaurante del Museu d'Art Contemporani de Barcelona, el MACBA Bar, que gestiona la cooperativa Impulsem SCCL y que se incorpora al proyecto bajo el nombre de 'Alimenta Raval'. Los otros dos son Alimenta Sants-Badal, impulsado con la Fundació Canpedró, y Alimenta Eixample Esquerra, de la mano de la Fundació Ciutadania Multicultural - Mescladís.
Las tres entidades sociales cuentan con una amplia experiencia en el sector y en el acompañamiento a colectivos vulnerables. Cada centro desarrolla una propuesta adaptada a su entorno, pero los siete comparten los mismos objetivos de garantía alimentaria, integración y acompañamiento social e inserción laboral. La ampliación territorial permite superar las 170 plazas y diversificar los barrios beneficiarios, que hasta ahora eran el Carmel y la Teixonera, el Gòtic, la Guineueta y el Besòs - Maresme.
En una presentación este jueves, la comisionada municipal de Acción Social, Sonia Fuertes, recordó que el programa nació de las iniciativas sociales de provisión de alimentos y apoyo comunitario durante la pandemia: "Alimenta va más allá de cubrir la necesidad de comida, el modelo clásico de comedor social estricto se ha ido transformando". Eduard de Vicente, gerente del MACBA; Anna Soler y Glòria Navarro, responsables municipales del programa, y representantes de las entidades sociales Mescladís, Canpedró, Impulsem y Fundació Roure, acompañaron a Fuertes en el encuentro, que acogió el restaurante del museo. Navarro recordó que “la gente ya no pasa hambre, eso está superado desde hace tiempo, por eso ahora vamos más allá y nos preguntamos cuál es el mejor acompañamiento para cada persona”.

Promotores presentando el Programa Alimenta en una mesa redonda / Ajuntament de Barcelona
Alimenta Sants-Badal pivota alrededor del proyecto “Un plat per avui, un servei pel demà”, que ofrece 30 plazas dirigidas a cubrir las necesidades básicas de personas vulnerables, especialmente familias con niños. La Fundació Can Pedró aporta un modelo de intervención integral que combina el apoyo alimentario servido en mesa con la orientación socioeducativa, utilizando el comedor social como espacio de encuentro para reducir el aislamiento y favorecer la recuperación de la autonomía. Además, cuenta con una pequeña tienda de alimentos frescos que “permite adaptar la cesta de la compra tanto a la realidad de cada familia como a su cultura”.
Alimenta Raval se despliega a través de Impulsem S.C.C.L, especializada en la inclusión sociolaboral y promotora de iniciativas educativas, de formación y de apoyo al emprendimiento. Por ello, vincula la alimentación directamente con la mejora de la ocupabilidad y la búsqueda de trabajo para aumentar la calidad de vida de los usuarios.
Alimenta Eixample Esquerra, gestionado por Mescladís, ofrece 20 plazas dirigidas específicamente a mujeres en edad laboral en situación de vulnerabilidad socioeconómica. El proyecto utiliza la gastronomía sostenible como herramienta central de capacitación, educación y red comunitaria para facilitar el acceso al mundo laboral o mejorar sus oportunidades de empleo. El perfil mayoritario son mujeres migrantes que participan en comidas compartidas y actividades del barrio diariamente.
Por lo que respecta a los cuatro centros iniciales, la Fundació Jovent gestiona en el Carmel y la Teixonera 35 plazas para personas adultas, combinando el apoyo alimentario con la cocina comunitaria y la ecosostenibilidad. La Fundació Formació i Treball (FIT) ofrece un mínimo de 20 plazas con comidas servidas en mesa y acompañamiento a la inserción laboral en el restaurante del Parc Tecnològic de Barcelona Activa en Nou Barris, antigua sede del Cibernàrium. La cooperativa Escola Gregal pone a disposición 25 plazas en el barrio del Besòs i el Maresme con comidas diarias y acompañamiento social para reforzar la autonomía. Y la Fundació Roure, a través del proyecto "Alimentació en xarxa" en el Gòtic, cuenta con 25 plazas dirigidas a familias y personas solas, ofreciendo comedor, reparto de cestas y actividades de cocina abierta vinculadas a la inclusión social y laboral.
Triple funciónLos espacios Alimenta trabajan tres líneas de actuación complementarias: garantía alimentaria, acompañamiento social y laboral, y dinamización comunitaria. Este trabajo en red, según los impulsores, busca la integración con otros recursos públicos del territorio, como los centros cívicos de cada barrio, y así evita duplicidades. La participación de los beneficiarios puede ir desde actividades diarias hasta trimestrales, dependiendo de cada centro.

Promotores en la presentación del Programa Alimenta en el MACBA-Bar / Ajuntament de Barcelona
Los cuatro primeros años de funcionamiento de la red, los cuatro centros iniciales atendieron a un total de 263 personas, sirvieron 19.480 comidas y distribuyeron 803 cestas de alimentos. También organizaron 39 talleres comunitarios en los que participaron 593 personas e impulsaron 77 sesiones de cocina abierta. De las 263 personas atendidas, 83 consiguieron un empleo. En cuanto al perfil de usuarios, un 60% fueron mujeres y un 40% fueron hombres, unos datos que según las entidades demuestran que “la alimentación aún se asocia con las mujeres”. Como nuevos retos, señalan que el coste creciente de la vivienda y los gastos derivados de su mantenimiento suponen una nueva amenaza para el acceso a la alimentación.
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