Cada vez llegan más visitantes a la provincia de Castellón y eso se nota en la ocupación de récord que se registra en los alojamientos. Una de las asignaturas pendientes ahora pasa por incrementar la rentabilidad del turismo, aunque el sector ha hecho los deberes y consigue repuntar, al inicio del verano, hasta máximos los niveles de ingresos y las tarifas.
Cada vez llegan más visitantes a la provincia de Castellón y eso se nota en la ocupación de récord que se registra en los alojamientos. Una de las asignaturas pendientes ahora pasa por incrementar la rentabilidad del turismo, aunque el sector ha hecho los deberes y consigue repuntar, al inicio del verano, hasta máximos los niveles de ingresos y las tarifas.
Así lo plasman los últimos datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), a cierre del mes de junio, momento en el que arranca la temporada estival y que ya suele suponer una mejora en términos de rentabilidad en los hoteles respecto al resto del año. Sin embargo, en esta ocasión, se produce una importante evolución favorable también en la comparativa respecto a ejercicios anteriores.
Un 49% más que en 2021Los hoteles de Castellón, en concreto, consiguen situar su tarifa media diaria (lo que cobran por habitación y noche) a mitad del 2026 en 115,06 euros. Este importe implica un incremento de nada más y nada menos que un 12,8% respecto al mismo momento del año anterior. Se trata de la cuantía más elevada del último lustro. Si se compara con el 2021 el repunte se eleva hasta el 49%, pues entonces apenas se pagaban 77,37 euros de media.
Gráfico que muestra los indicadores de rentabilidad de los hoteles de Castellón.
Una evolución similar experimenta el indicador que mide los ingresos por habitación disponible, conocido como Revpar. En esta ocasión, los establecimientos hoteleros castellonenses reciben 75,09 euros, un 19,3% más que un año antes. De nuevo, es el dato más abultado del lustro, duplicando incluso valores del 2021, cuando apenas percibían 33,72 euros.
Aún queda margenSin embargo, todavía queda margen de mejora si se compara la situación con otros puntos de la Comunitat Valenciana, tal y como ya advirtió a principios de año la patronal hotelera Hosbec. En estos momentos, en la autonomía, la tarifa media diaria por habitación queda en 120,27 euros, mientras que en la Costa Blanca se eleva hasta los 126,60 euros. En ambos casos mejora respecto al año anterior.
La explicación se debe, por un lado, a que "la mejora constante en la calidad permite subir precios que el mercado valora como razonables", analiza el presidente ejecutivo de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur), Luis Martí.
A ello se suma que, en los últimos meses, Castellón viene despuntando en crecimiento de viajeros, tal y como viene recogiendo este diario. Hasta junio acumula 594.385 visitantes alojados en hoteles, según el INE, un 6% más que en 2025. Se trata de una cifra de récord para este momento del año, superando incluso de forma holgada los 560.291 visitantes del 2019.
Ocho de cada diez plazas vendidasLa previsión pasa porque este auge de demanda se mantenga a lo largo del verano, con un junio especialmente bueno y una primera quincena de julio que ya firmó un 79% de ocupación, tal y como detallaron desde la patronal hotelera Hosbec. En el momento del estudio, para la segunda parte de este mes, las reservas confirmadas alcanzaban el 76,3%, aunque se espera que este porcentaje crezca notablemente con las peticiones de última hora.
Ante todos los datos favorables, la consellera de Turismo, Marián Cano, ha destacado este viernes que "hemos alcanzado más de 14,5 millones de pernoctaciones en nuestros hoteles durante el primer semestre del año, unas cifras que reflejan la fortaleza del sector turístico de la Comunitat Valenciana".
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