La arena de las playas de la península procede fundamentalmente de los ríos, que son los encargados de transportar sedimentos hasta el mar que, a su vez, los distribuye con el oleaje por el litoral, una dinámica que se está viendo muy limitada por la existencia de barreras fluviales, desde grandes presas a pequeños azudes, principales responsables de la desaparición de arenales, según expertos consultados por Efe Verde.Seguir leyendo....