La inversión ejecutada por Adif y Adif Alta Velocidad en Galicia para el desarrollo del Corredor Atlántico ferroviario se redujo prácticamente a la mitad durante el pasado año. Las dos empresas públicas dependientes del Ministerio de Transportes desembolsaron en 2025 un total de 106,1 millones de euros, frente a los cerca de 204 millones contabilizados un año antes. La caída ronda así el 48% y aleja todavía más el ritmo de las obras del necesario para completar la red básica en el horizonte de 2030.
La inversión ejecutada por Adif y Adif Alta Velocidad en Galicia para el desarrollo del Corredor Atlántico ferroviario se redujo prácticamente a la mitad durante el pasado año. Las dos empresas públicas dependientes del Ministerio de Transportes desembolsaron en 2025 un total de 106,1 millones de euros, frente a los cerca de 204 millones contabilizados un año antes. La caída ronda así el 48% y aleja todavía más el ritmo de las obras del necesario para completar la red básica en el horizonte de 2030.
Del gasto correspondiente al último ejercicio, 69,7 millones fueron ejecutados por Adif y otros 36,4 millones por Adif Alta Velocidad. En 2024, ambas entidades habían invertido alrededor de 141 y 64 millones, respectivamente. El descenso se concentra, por tanto, en la red convencional, aunque también se reduce de forma significativa el desembolso relacionado con las infraestructuras que gestiona la división de alta velocidad.
Los datos contrastan con el compromiso trasladado por el Ministerio de Transportes a principios de 2025, cuando aseguró que estaba en disposición de movilizar casi 3.300 millones de euros en Galicia durante los seis años siguientes para completar las actuaciones asociadas al Corredor Atlántico. Para alcanzar esa cifra, el gasto medio debería situarse en torno a los 550 millones anuales. La ejecución de 2025 representa apenas una quinta parte de ese volumen. En ello puede influir que el Gobierno central trabaja con unos presupuestos generales prorrogados desde 2023.
El ritmo ya había quedado por debajo de lo programado en 2024. Adif había previsto invertir entonces 200,5 millones en Galicia, pero cerró el ejercicio con 141 millones ejecutados. Adif Alta Velocidad, por su parte, superó ligeramente sus previsiones al gastar cerca de 64 millones frente a los 61 presupuestados. En conjunto, las dos compañías dejaron sin ejecutar 56,8 millones de los recursos inicialmente programados.
La red transeuropea establece tres horizontes para el desarrollo de la infraestructura. La red básica debe estar operativa en 2030; la básica ampliada, que incluye la conexión de alta velocidad entre Vigo y Oporto, en 2040; y la red global, en 2050. En Galicia, el trazado básico para mercancías, el considerado prioritario, conecta A Coruña, Vigo, Ourense y Monforte para su salida de Galicia por León, mientras que los servicios de viajeros utilizan el eje entre Santiago y Ourense para enlazar con la Meseta.
Entre las actuaciones incluidas figuran la salida sur de Vigo, la variante exterior de Ourense, el desdoblamiento de la línea de alta velocidad entre Zamora y Lubián y la modernización del trazado ferroviario del Miño entre Vigo y Ourense. Sin embargo, la planificación continúa condicionada por la ausencia de un plan director que detalle el calendario de cada intervención y los fondos asignados.
Pese a la reclamación constante por parte de la Xunta y los empresarios gallegos, el Ministerio no ha dado a conocer ese plan director en el que se deberían recoger, con carácter público, las inversiones concretas de cada actuación, así como el calendario de ejecución detallado.
La escasa ejecución realizada en Galicia contrasta con la evolución en el resto del Corredor Atlántico, que arranca en Algeciras y cubre media España antes de adentrarse en Francia para recorrer toda la cornisa occidental de la UE. El Ministerio de Transportes sostiene que continúa con una inversión récord en las infraestructuras del Corredor Atlántico, con 3.123 millones de euros licitados en actuaciones ferroviarias durante 2025 y el mantenimiento de esta tendencia en los cinco primeros meses de 2026, con 1.000 millones de euros.
El pasado año las inversiones crecieron un 122 % respecto a las de 2024. Entre los proyectos que recibieron un gran impulso se encuentran la llegada de la alta velocidad al País Vasco con la denominada Y Vasca, con inversiones por más de 450 millones de euros. También 2025 fue un «año histórico», dice Transportes, para avanzar en la línea de alta velocidad entre Burgos y Vitoria, en el despliegue de la alta velocidad en Extremadura, en la Toledo-Talavera-Talayuela o en la Sevilla-Huelva.
Inversiones totales del EstadoPor otra parte, la Comunidad de Madrid es la que más inversiones reales recibió del Estado en 2025, con 3.217 millones de euros, lo que supone un 20,9 % del total regionalizable, por delante de la Comunitat Valenciana (11,3 %), Andalucía (10,5 %) y Galicia (10,3 %). Cataluña ocupa el cuarto lugar, con 1.321 millones de euros, un 8,6 % del total.
Así se desprende de los datos de distribución territorial de la inversión del sector público estatal de 2025 recopilados por la Intervención General de la Administración del Estado y a los que ha tenido acceso EFE.
De acuerdo con esos datos, marcados por la prórroga de los presupuestos generales del Estado para ese ejercicio, la suma de las inversiones reales del sector público estatal fue de 25.764 millones de euros, que incluyen las de la Administración General del Estado, los organismos autónomos y otras entidades, el sector público administrativo y el sector público empresarial.
Más de la mitad de esas inversiones no son regionalizables por diversas razones (se ejecutan en el extranjero o por parte de servicios centrales de la Administración, por ejemplo), de modo que el total regionalizable es de 15.369 millones de euros.
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