El CEO de Nissan España, Christian Costaganna, ha presentado en Sevilla la estrategia de electrificación de la marca. Destacó que la comunidad lidera el crecimiento de las ventas de vehículos electrificados, aunque reclama más infraestructura, mayor
El CEO de Nissan España, Christian Costaganna, ha elegido Sevilla para presentar la estrategia de electrificación de la compañía en Europa y analizar la evolución del mercado español y andaluz. Durante su intervención, el directivo defendió que Andalucía reúne las condiciones para convertirse en uno de los motores de la movilidad eléctrica en España, aunque advirtió de que el crecimiento dependerá de la mejora de la infraestructura de recarga y de un marco regulatorio estable.
La visita del máximo responsable de Nissan España sirvió para explicar la estrategia Nissan Vision, el plan con el que el fabricante pretende acelerar la electrificación puesto en marcha en abril; el desarrollo del vehículo definido por software y la integración del automóvil en el sistema energético doméstico o de la red mediante tecnologías como V2X, V2G y V2H.
Durante la presentación, Costaganna defendió que el vehículo eléctrico debe entenderse como un elemento integrado en el sistema energético y no únicamente como un medio de transporte. En este contexto, Nissan apuesta por el desarrollo de soluciones de carga bidireccional, reutilización de baterías y tecnologías V2X como parte de su estrategia para reducir emisiones y avanzar hacia una economía circular.
El Qashqai e-Power es un ejemplo del acompañamiento de Nissan con diferentes tecnologías hacia la electrificación total.
Asimismo, Nissan tiene en cuenta que la transición hacia la movilidad eléctrica debe adaptarse al ritmo real del mercado europeo y combinar distintas tecnologías. Un ejemplo de ello es el empleo del sistema híbrido e-Power, que ya representa el 60 por ciento de las ventas de los Qashqai -el coche con más matriculaciones de la marca con enorme diferencia respecto al resto- y X-Trail en España.
En lo que atañe a la estrategia de mercado y gama, son tres las palancas con las que trabaja Nissan: racionalización del portfolio, con una simplificación de su gama global de 56 a 45 modelos; definición clara del rol de cada modelo por región y concentración de la oferta en cuatro grandes familias de producto: Heartbeat, con modelo icónicos para la marca como el Leaf; Core, compuestas por los modelos de mayor volumen comercial, como el Qashqai; Growth, que integra a modelos que ofrecen oportunidades específicas tal cual el Sakura, un kei-car eléctrico por ahora sólo a la venta en Japón; y Partner, con modelos vinculados a otras marcas que son socios industriales, como el Micra. Todo dentro de dentro de una oferta que la compañía prevé completamente electrificada en Europa antes de 2030.
Simultáneamente, Nissan se enfoca hacia mercados como China, EE.UU y Japón, mientras que posiciona Europa como eje de la electrificación, particularmente en SUV y los segmentos básicos. Así la ofensiva comercial de la marca en España estará respaldada por la renovación de los Ariya y X-Trail, la suma de los nuevos Micra y Leaf y, más adelante, del Juke y un eléctrico del segmento A, análogo técnicamente al Renault Twingo.
El Leaf es uno de los modelos que Nissan considera icónicos dentro de su gama.
Todo ello se acompaña de una reorganización industrial con la que Nissan aspira a reducir hasta un 40 por ciento los tiempos de desarrollo, acortar el lanzamiento de nuevos modelos a unos 30 meses, disminuir el número total de piezas un 20 por ciento y recortar la complejidad de los componentes hasta en un 70 por ciento. Estas medidas también permitirán elevar la utilización de las plantas hasta niveles próximos al 100 por ciento y reforzar las alianzas estratégicas, entre ellas la mantenida con Renault y Mitsubishi, para acelerar el desarrollo de nuevos productos y tecnologías.
Esta estrategia de Nissan Vision se complementa con Re:Nissan, el plan de recuperación centrado en mejorar la eficiencia y reducir costes para recuperar competitividad. El programa contempla un ahorro de unos 500.000 millones de yenes (alrededor de 2.700 millones de euros) durante el periodo de ejecución del plan y va acompañado de una reorganización industrial y de la reducción de 20.000 empleos en todo el mundo.
Andalucia, el territorio nacional con mayor potencial de crecimiento en electrificaciónEl encuentro celebrado en Sevilla le sirvió a Nissan para poner el foco en la evolución del mercado andaluz. Durante el primer semestre de este año se matricularon 60.176 turismos en la comunidad, un 15,9 por ciento más que un año antes, lo que la sitúa como el cuarto mercado automovilístico nacional y por encima del crecimiento medio registrado en España. Más significativo resulta el avance de la electrificación, con un incremento del 53 por ciento (12.377 unidades) en las matriculaciones de vehículos electrificados, el mayor entre las grandes comunidades autónomas.
Para Christian Costaganna, CEO de Nissan España, «España no tiene un problema de tecnología para electrificarse, sino de acelerar el ritmo. Para cerrar la brecha con Europa hacen falta incentivos estables, una infraestructura adecuada y un marco que dé confianza al cliente».
Dentro de Andalucía, Sevilla concentra el 20 por ciento de las matriculaciones de la comunidad y, según los datos aportados por Nissan, siete de cada diez vehículos vendidos ya incorporan tecnologías alternativas de propulsión. Para Costaganna, estos indicadores demuestran que la región dispone de un elevado potencial de crecimiento si continúa desarrollando el ecosistema de la movilidad eléctrica, toda vez que sobre el 9,3 por ciento del total del mercado nacional, sólo 8,7 por ciento entran en el mercado nacional de electrificados.
Nissan considera que persisten obstáculos que limitan el desarrollo del vehículo eléctrico. Andalucía dispone de 7.523 puntos de recarga, la tercera mayor red de España -sólo por detrás de Cataluña y Madrid-, aunque su ratio por habitante continúa un 25 por ciento por debajo de la media nacional: son 87 puntos por cada 100.000 habitantes.
Además, cerca del 24 por ciento de los cargadores instalados no están operativos y casi siete de cada diez puntos corresponden a cargadores de baja potencia, inferior a 22 kW, una situación que, según la compañía, dificulta la implantación del vehículo eléctrico como única opción de movilidad.
El fabricante también reclama acelerar el despliegue de la carga rápida y simplificar los trámites administrativos para la puesta en servicio de nuevas instalaciones. Entre las medidas que considera prioritarias figuran una mayor agilidad en el acceso a la red eléctrica, una plataforma única con información sobre disponibilidad y precios de los puntos de recarga y una política de incentivos estable que aporte confianza al consumidor.