Nissan busca nuevos proyectos industriales para asegurar el futuro de su planta de Ávila tras la decisión de Renault de poner fin a la producción, a partir de final de año, que ambas compañías compartían desde hace años, una actividad que supone más
Nissan ha iniciado la búsqueda de nuevos proyectos industriales para garantizar el futuro de su planta de Ávila después de que Renault haya comunicado el fin de la relación comercial que mantenía con las factorías de la marca japonesa en Ávila (Castilla y León) y Los Corrales de Buelna (Cantabria). La producción destinada a Renault concluirá en diciembre, lo que obliga a Nissan a redefinir la actividad del centro abulense.
Los objetivos de Nissan pasan por posibles acuerdos con terceros, con el objetivo de reforzar la carga de trabajo de la planta. Según Nissan, el análisis se centra inicialmente en Ávila, ya que el impacto de la decisión de Renault será mucho mayor en estas instalaciones que en la fábrica cántabra.
En el caso de Los Corrales de Buelna, Nissan considera que el fin de los proyectos vinculados a Renault tendrá una incidencia limitada sobre el volumen global de actividad, al tratarse de programas de menor dimensión. Fuentes sindicales sitúan el impacto en torno al 6 por ciento de la producción de la planta cántabra, mientras que en Ávila supera el 50 por ciento.
La compañía asegura que su prioridad es preservar la continuidad industrial de la planta de Ávila y desarrollar este proceso en coordinación con la representación de los trabajadores y las administraciones públicas. También destaca la capacidad de adaptación demostrada por la fábrica desde su transformación industrial y los avances conseguidos en la captación de nuevos negocios en los últimos años.
Tras conocerse la decisión, el Ayuntamiento de Ávila ha expresado su preocupación por las consecuencias que puede tener sobre el empleo y la actividad industrial de la ciudad. El alcalde, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, ha trasladado a la dirección de Nissan la disposición del consistorio para colaborar en la búsqueda de soluciones que permitan mantener la actividad de la planta y preservar el empleo. Con ese objetivo, también ha iniciado contactos con la Junta de Castilla y León y con el comité de empresa para coordinar una respuesta conjunta.
La decisión supone un nuevo reto para la factoría de Ávila, especializada desde hace años en la transformación de vehículos industriales y que, tras abandonar la fabricación de camiones, había reorientado parte de su actividad hacia proyectos para distintos fabricantes. La búsqueda de nuevos clientes y programas industriales será ahora determinante para asegurar la continuidad de unas instalaciones cuya carga de trabajo dependía en gran medida de los contratos con Renault.