La Fundación Mezquita de Sevilla desmiente las acusaciones y aclara que el centro cultural islámico ofrecerá servicios abiertos a todos
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La Fundación Mezquita de Sevilla ha negado rotundamente haber utilizado el concepto de "prioridad musulmana" en el proyecto del futuro centro cultural islámico que planean construir en la capital andaluza. Los responsables del complejo han calificado estas acusaciones de "falsas" y han asegurado que jamás han empleado dicha expresión en ningún contexto relacionado con la iniciativa.
Durante una rueda de prensa convocada para aclarar los pormenores del proyecto y responder a las críticas recibidas, Jadiya Martínez, consejera de la fundación, explicó que el centro ofrecerá atención sanitaria "abierta a todos por igual", aunque con "atención especial" a cuestiones alimentarias propias de los musulmanes. Martínez tachó la polémica generada como un "conflicto ficticio para polarizar y sacar rédito político" y defendió que ejercen "un derecho" constitucional, no solicitan "un favor".
El proyecto, que no cuesta "ni un céntimo" al erario público y sí genera impuestos, se construye en el país donde han nacido los promotores y sus "padres y abuelos", según ha defendido la consejera. Además, la fundación ha rechazado categóricamente las acusaciones de Vox sobre una supuesta "islamización de los barrios", citando como ejemplo la mezquita de Granada, que lleva años funcionando sin provocar tales consecuencias.
Ante el enfrentamiento con la formación de extrema derecha, los responsables de la Fundación Mezquita de Sevilla se han mostrado dispuestos a reunirse con Manuel Gavira, líder de Vox en Andalucía y vicepresidente de la Junta. El objetivo sería explicarle que no pretenden "imponer nada" sino expresar sus "creencias" en el marco de la libertad religiosa.
Martínez ha garantizado que el centro estará abierto a las mujeres sin discriminación alguna, aunque la zona de rezo contará con espacios segregados, siguiendo la tradición de las mezquitas. "Las mezquitas de todo el mundo están abiertas a las mujeres y las que no lo están, deberían estarlo", ha señalado la consejera de la fundación.
El proyecto, de carácter completamente privado, cuenta con todos los permisos necesarios, incluido un informe favorable de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla. Sin embargo, la tramitación se encuentra paralizada tras las alegaciones presentadas por Vox. Martínez ha recordado que "la parcela se la compramos a la iglesia mormona con el visto bueno de la Junta" y ha subrayado que la licencia de construcción se otorga "por criterios técnicos y no ideológicos".
Respecto al lanzamiento de sangre y restos de cerdo al solar donde se ubicará la mezquita, la fundación ha denunciado "el allanamiento" y ha lamentado lo que considera un "delito de odio". No obstante, Martínez ha querido aclarar que "los pobres animales no tienen culpa" y son "animales de Dios" que "simplemente" no consumen por cuestiones de fe.
El arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, responsable del diseño del centro, ha explicado que el proyecto cuenta incluso con el visto bueno de la Agencia de Seguridad Aérea en relación con la altura del minarete. El complejo, de más de 6.000 metros cuadrados, destinará aproximadamente 1.000 metros a la mezquita propiamente dicha y el resto a aparcamientos y servicios múltiples como patios, salas de exposiciones, despachos, cafeterías, tiendas o espacios de usos múltiples.
Para el exterior, Vázquez Consuegra ha diseñado una celosía inspirada en la decoración de la Giralda y del Alcázar de Sevilla que "tamiza la luz" y proporciona sombra. El espacio se organiza en torno a un patio central triangular con vegetación, buscando "conectar la arquitectura contemporánea con la tradición musulmana de la ciudad". El diseño apuesta por celosías, arcos y, en la sala de oración, por paneles cuadrados dorados que filtren la luz.
Ibrahim Hernández, presidente de la Fundación Mezquita de Sevilla, ha defendido que el proyecto suma personas "diferentes, pero con el nexo de creer en Dios" y se fundamenta en el derecho que otorga la Constitución y la libertad religiosa. "Las ideologías no están por encima de las leyes", ha afirmado Hernández, quien ha solicitado que se les trate en "igualdad" con otros sevillanos que solicitan levantar sus centros en la ciudad. El presidente ha confirmado que "el proyecto está en marcha" y han estimado que las obras comiencen a primeros del próximo año, con una duración prevista de dos años.