“Consideramos comprensibles determinadas demoras para acceder a las prestaciones sanitarias no urgentes, en un sistema presidido por la universalidad y gratuidad, pero no son concebibles si superan unos límites tolerables médica y personalmente, en cuyo caso se produce una verdadera inasistencia”. Es lo que dice el informe anual del Procurador del Común 2025, recientemente publicado, en referencia a uno de los casos que refleja, sobre las demoras de la atención en la Unidad de Dolor de Zamora, que llegaban al año y medio de espera.