Con 84 años recién cumplidos, Paco Peña no piensa abandonar los escenarios. Mucho menos la guitarra, el instrumento al que ha ofrecido su vida entera desde que cogiera por primera vez la de su hermano cuando era un párvulo. Regresa con Solera, un espectáculo de la Paco Peña Flamenco Dance Company creado junto a la directora Jude Kelly, al festival que él mismo gestó hace ya 45 años. Como el padre que mira a una de sus criaturas, el guitarrista flamenco habla con la humildad que le caracteriza de los cambios de esta cita impulsada por el Ayuntamiento de Córdoba, que ha ganado en dimensión, pero que quizá ha perdido en implicación sentimental de la ciudad.