En la calle Juanelo de Madrid, al lado de la Plaza de Cascorro, ya apenas quedan negocios de los de antes -el pasado mes cerró la mítica tienda de fotos Churchill-. Los lockers para dejar la maleta se entremezclan con los pisos turísticos que han conquistado los bajos y algún negocio al por mayor que mantiene el tipo a duras penas. "Juanelo está llena de pisos turísticos, pero vamos, como toda España", razona un vecino de esta calle de apenas 350 metros que cuenta con más de 20 apartamentos para turistas (los más caros, los áticos, se llegan a alquilar por 600 euros al día). Se podría decir que la calle Juanelo es el paradigma de lo que ocurre con el barrio de Lavapiés, en pleno centro histórico de Madrid, pero en verdad cualquiera de sus calles lo es. Seguir leyendo....
En la calle Juanelo de Madrid, al lado de la Plaza de Cascorro, ya apenas quedan negocios de los de antes -el pasado mes cerró la mítica tienda de fotos Churchill-. Los lockers para dejar la maleta se entremezclan con los pisos turísticos que han conquistado los bajos y algún negocio al por mayor que mantiene el tipo a duras penas. "Juanelo está llena de pisos turísticos, pero vamos, como toda España", razona un vecino de esta calle de apenas 350 metros que cuenta con más de 20 apartamentos para turistas (los más caros, los áticos, se llegan a alquilar por 600 euros al día). Se podría decir que la calle Juanelo es el paradigma de lo que ocurre con el barrio de Lavapiés, en pleno centro histórico de Madrid, pero en verdad cualquiera de sus calles lo es.
El distrito Centro en el que se sitúa tiene 4.338 pisos turísticos que ofrecen un total de 15.564 plazas, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) actualizados esta semana. Eso supone que Centro, donde puede haber 20.000 euros de diferencia en renta media por hogar entre Justicia -el barrio más acomodado- y Embajadores -donde la renta es media-baja-, suma el 40% de las Viviendas de Uso Turístico (VUT) de toda la ciudad (10.836). Pero algo está cambiando.
El Plan Reside del ayuntamiento, que puso coto a los pisos turísticos en el distrito Centro, ha provocado un movimiento a otras zonas
El distrito, con el precio por metro cuadrado disparado -a 7.636, euros según Idealista- “está saturado”, coinciden los expertos, y el Ayuntamiento de Madrid ha tratado de poner el freno con el Plan Reside aprobado en agosto del año pasado. Esta normativa prohíbe los pisos turísticos dispersos en edificios residenciales, incluso en planta baja, en determinadas partes de la almendra central, concretamente en los barrios de Sol, Palacio, Cortes, Embajadores (Lavapiés), Justicia (Chueca), Universidad (Malasaña), La Latina, Huertas y parte de Arganzuela. En el siguiente cinturón se prohíbe, de forma paralela, la transformación de locales en viviendas y pisos turísticos.
Estos dos factores -el precio muy alto del metro cuadrado y el plan de José Luis Martínez Almeida- han hecho que las VUT empiecen a extenderse como una mancha de aceite por otros barrios más humildes, obreros, algunos en la periferia, con especial incidencia en las zonas cruzadas “por las líneas 1, 3 y 5 de Metro, que permiten alta conectividad, y en las zonas cercanas al aeropuerto”, explica a EL PERIÓDICO Enrique Villalobos, presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, experto en vivienda.
Tetuán suma 824 pisos; Puente de Vallecas, 443 y Ciudad Lineal, 412. La mayor oferta está en Centro (4.338)
“Hay un hipercentro, que acumula muchas VUT, que se van desparramando a través de otros distritos como Ciudad Lineal y Puente de Vallecas, donde ya hay datos preocupantes”, precisa. El primero acumula 412 y el segundo 443.
El pasado noviembre, de acuerdo a los mismos datos del INE, solo se colaban dos barrios obreros en la lista del top 7 de distritos con más pisos turísticos (Tetuán, que ocupaba la tercera posición; y Carabanchel, la séptima).
Ahora, con los datos de mayo en la mano, Tetuán ha pasado a ser el segundo lugar con más VUT superando al distrito de Salamanca (824 por 657). Además, en la lista se ha colado Ciudad Lineal, justo al otro lado de la M-30, fuera del cogollo de la ciudad, y que tiene una renta media de 43.738 euros por hogar, de un 4% a 6% por debajo de la media municipal, según datos del consistorio.
Así, el top 7 actual queda así: Centro tiene 4.338 pisos turísticos; Tetuán tiene 824; Salamanca, 657; Chamberí, 612; Arganzuela, 542; Carabanchel, 443 y Ciudad Lineal, 412.

Vista de una obra en un antiguo local comercial para reformarlo en piso turístico frente a una frutería de la calle de Tetuán. / JOSÉ LUIS ROCA
Puerta del Ángel, al lado del Parque lineal de Madrid Rio y la Casa de Campo, era hasta hace poco un barrio humilde del distrito de Latina. Era conocido como el barrio de los yonquis porque ha albergado durante décadas un centro para drogodependientes, a los que se sigue viendo en algunas plazas. A primera hora coinciden en el supermercado Dia del Paseo de Extremadura toxicómanos pidiendo dinero y turistas y nómadas digitales con su perro comprándose un zumo y pagando con su Iphone último modelo. Alquilar un piso de tres habitaciones ronda los 1.800-2000 euros al mes. Ahora, por aquello de que está al lado del río Manzanares, lo llaman el Brooklyn madrileño. “Nos están echando”, dice Manuel, vecino del barrio desde hace ocho años.
“Los turistas también buscan algo más auténtico, barrios no tan céntricos y bien comunicados”
Blanca Garcia Henche, profesora de Márketing Turístico de la Universidad de Alcalá
De gentrificarse con madrileños como Manuel que huían del centro buscando alquileres más bajos ha pasado ahora a turistificarse con Airbnb en antiguos locales comerciales, cafeterías de especialidad, sitios healthy y panaderías sin gluten. “Tu diseño me sube el alquiler” es una frase grafiteada en una cafetería cool de la calle doña Urraca donde el café vale al menos 2,50 euros.
"Se están cargando nuestros barrios, se han convertido en parques temáticos. Especular con la vivienda y gentrificar e impersonalizarles va en contra de nuestros derechos, debería ser una cuestión política”, opina Inma, otra vecina del barrio.
Barrios vulnerables como Nueva Numancia, San Diego, Usera y Orcasur viven con estupefacción el fenómeno. “Es que, además, va a ir a más, en aquellos sitios donde es más fácil acercarse al centro de una manera directa y donde la compensación en los precios los hace rentable”, apunta Villalobos sobre el mismo Plan Reside, que genera un efecto frontera en algunos barrios, como Tetuán.
“Claro, si tú prohíbes hacer pisos turísticos en un barrio, el que está justo al lado se ve perjudicado porque van a hacerlos ahí. Aquí vienen solo a dormir. Tienen Sol a 15 minutos en el Metro”, razonan en la asociación de vecinos de Tetuán-Cuatro Caminos, un barrio humilde, comercial y multicultural que ahora es el rey de las VUT junto a Centro. Ya es el barrio más densificado de la capital, si bien advierten en la asociación de que “todavía hay muchos solares vacíos”.
“Los turistas también buscan algo más auténtico, barrios no tan céntricos y bien comunicados”, aprecia por su parte Blanca Garcia Henche, profesora titular de Márketing Turístico de la Universidad de Alcalá, que señala que se nota cuando la turistificación ha llegado al barrio cuando aparecen determinados negocios, como “cafés de especialidad o restaurantes gastro. Prosperidad, por ejemplo, está cambiando radicalmente”. “Además, en zonas antiguas es más fácil hacer pisos turísticos, son pisos grandes que se pueden dividir en apartamentos y hay mucho local cerrado”, apostilla.

Un cajetín de seguridad de un piso turísico en una calle del distrito de Tetuán, el segundo con más Airbnb de todo Madrid. / JOSÉ LUIS ROCA
Otra de las claves es que los turistas van solo al apartamento a dormir. Si tiene comodidades y está bien situado es para muchos visitantes suficiente. “Nosotros estamos a menos de 30 minutos de Atocha y alquilamos dos habitaciones. Tenemos precios accesibles que en zonas céntricas no podríamos poner”, señala John Lucke, extrabajador de hoteles de alto standing, sobre su piso en Orcasitas, que está en un bloque con piscina y del que alquilan habitaciones en Airbnb. El barrio tiene una renta por hogar un 30% por debajo de la media de la ciudad, pero ellos tratan de que la experiencia sea única. “Nosotros facilitamos amenities como si fuera un hotel”.
Según Elena Cerdá, investigadora y profesora en la Universidad de Alicante en el Departamento de Organización de Empresas, esta expansión de los pisos turísticos es ligeramente diferente a la que se ha vivido en Barcelona porque “tiene un modelo turístico diferente, también de sol y playa," lo que hace que se "haya diversificado más” desde hace tiempo. “Puente de Vallecas no sufre el mismo el efecto que La Mina [uno de los barrios más vulnerables de Barcelona y donde ya hay más de cien pisos turísticos]”, concluye.
Fuente: El Periódico