A veces, sienta bien rememorar tiempos mejores, cuando todo era más sencillo. La infancia suele ser esa época más inocente, pero a la vez, la más lejana en los recuerdos. Con esta idea llega 'Yo fui a E.G.B.', un recorrido aquella época de cuadernos, caricaturas y dibujos de quienes crecieron entre las décadas de 1970 y 1990 con los objetos que marcaron su niñez, apenas una de tantas actividades que hace parte de la programación de Veranos de la Villa.Seguir leyendo....
A veces, sienta bien rememorar tiempos mejores, cuando todo era más sencillo. La infancia suele ser esa época más inocente, pero a la vez, la más lejana en los recuerdos. Con esta idea llega 'Yo fui a E.G.B.', un recorrido aquella época de cuadernos, caricaturas y dibujos de quienes crecieron entre las décadas de 1970 y 1990 con los objetos que marcaron su niñez, apenas una de tantas actividades que hace parte de la programación de Veranos de la Villa.
La muestra se puede visitar gratuitamente en el Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque, dedicada a los más nostálgicos por los tiempos de la Educación General Básica (E.G.B.). Allí se alzan recreaciones de habitaciones, donde se encuentran cuadernos Rubio, material escolar, programas de televisión de la época, colonias de moda y productos de alimentación que alguna vez fueron parte de la rutina.

Una de las salas recreadas por la exposición 'Yo fuí a EGB' / Ayuntamiento de Madrid
La cita incluye revivir recuerdos y personajes, como la profe de tercero, el dependiente del videoclub del barrio (cuando todavía se acostumbraba salir de casa para conseguir algo diferente a la progamación para ver) e incluso Espinete, reflejo del fenómeno en el que se convirtió la página de Facebook 'Yo fui a EGB' creada en 2010.
En definitiva es una oportunidad para recordar, pero también para contarle a los más jóvenes cómo era entonces. Aun sin llegar a vivir esos momentos, cualquiera puede adentrarse en este viaje en el tiempo y acercarse de una forma inmersiva a la historia que marcaron a sus padres y abuelos.
Se recorre en, aproximadamente, hora y media con acceso libre (hasta completar aforo). Se puede visitar de martes a sábado, durante las mañanas de 10:00 a 14:00 y durante la tarde de 15:30 a 20:00 horas. También abre domingos y festivos, pero solo la primera mitad del día entre las 10:30 y las 13:30. Así seguirá con sus puertas abiertas hasta su despedida definitiva el 30 de agosto en la Sala 1 del Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque.

Algunos de los objetos icónicos de la infancia de nuestros padres y abuelos / Ayuntamiento de Madrid
Si le gusta lo gratuito, y ya que está cerca le apetece pasarse por otra exposición que también se adentre en la nostalgia, está 'Topografía de contraste' en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid. Es un viaje fotográfico por la evolución de la capital, su crecimiento urbanístico, sus costumbres y las contradicciones que perduran a pesar del cambio de siglo.
Tiene otra opción caminando unos cuatro minutos, si prefiere algo inmersivo. Se trata de 'Nube Negra' en Casa de México, una instalación del artista mexicano Carlos Amorales, en la que treinta mil mariposas y polillas de trescientas especies diferentes que recubren muros, rechos y rincones, su trabajo ha llegado a salas del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires o el Museo Universitario Arte Contemporáneo.

Carlos Amorales. 'Nube Negra' / Fundación Casa de México en Madrid
Los más jóvenes seguramente no sabrán a qué se refieren estas tres palabras: Educación General Básica. Bajo la Ley General de Educación de 1970, en España los estudios obligatorios consistían en ocho cursos académicos, normalmente para niños entre 6 y 14 años, una edad todavía muy temprana para decidir su futuro laboral, pero así fue hasta que fue sustituido por la ESO en la década de los 90.
Esta estructura tenía la intención de unificar el sistema, llevando alfabetización básica e igualitaria a toda la población. Una vez graduado de este ciclo, se podía acceder a al Bachillerato Unificado Polivalente (BUP) o la Formación Profesional (FP), dependiendo si había aprobado o no, lo que para algunos suponía una segregación temprana y estigmatizante. Además, otros países europeos ya obligaban a estudiar hasta los 16 años, edad mínima por ley para empezar a trabajar, por lo que fue necesario cambiar al sistema actual.