Los habitantes de la ciudad costera libanesa de Tiro comienzan a regresar este lunes a sus hogares y negocios, que muchos encuentran dañados por ataques israelíes, tras pasar más de 24 horas sin nuevos bombardeos y con una sensación de que la calma sigue siendo frágil. En las calles de esta histórica ciudad del sur del Líbano, algunos vecinos inspeccionan edificios afectados por los bombardeos, retiran escombros y evalúan los daños acumulados durante meses de conflicto, como es el caso de Hind Hussein, que revisa los daños en el balcón de su vivienda tras regresar de Beirut.