Jalen Brunson puso anoche el idílico epílogo a una de las más impresionantes conversiones de jugador de rol a estrella que se recuerdan en la NBA con el anillo y el añadido de erigirse en salvador de todos unos New York Knicks que lograron su ansiado tercer título 53 años después. Y como no podía ser de otra manera, Brunson fue proclamado MVP de estas Finales NBA contra los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama tras sus 45 puntos en el quinto partido (90-94).