Hay momentos en los que uno se da cuenta de que no quiere esperar toda la vida para cumplir sus sueños. Después de más de 35 años trabajando, Pablo Molina, un mecánico argentino de 51 años, decidió que había llegado el momento de cambiar de rumbo.Seguir leyendo....
Hay momentos en los que uno se da cuenta de que no quiere esperar toda la vida para cumplir sus sueños. Después de más de 35 años trabajando, Pablo Molina, un mecánico argentino de 51 años, decidió que había llegado el momento de cambiar de rumbo.
Junto a su mujer, Marisa, convirtió un antiguo autobús escolar en una casa rodante con la que quiere recorrer el país y disfrutar de una vida más tranquila. Su filosofía es clara: "No hay que esperar ni jubilación, ni cuando cobre esto, ni cuando sea lo que sea. El momento es ahora".
Su historia la han contado Ger y Chelo, dos periodistas que dejaron sus trabajos en medios de comunicación para recorrer distintos lugares y entrevistar a personas que han apostado por una forma de vida diferente, en su canal de YouTube Pibitos Viajeros, que a finales de octubre tiene casi 70.000 suscriptores.
En uno de sus vídeos, ambos se desplazan hasta Las Toninas, en Argentina, para conocer a Pablo y Marisa, una pareja que decidió transformar un autobús Mercedes-Benz en un hogar sobre ruedas. El vehículo, que anteriormente se utilizaba como transporte escolar, se ha convertido en un espacio equipado con cocina, salón, baño y dormitorio. Un proyecto que Pablo tenía en mente desde hacía tiempo y que finalmente decidió hacer realidad.
"Yo siempre quise tener un colectivo, algo más grande. Por la comodidad, al margen de que manejo vehículos pesados grandes desde joven. Entonces, la comodidad de que sea una casa, que no tengas que desarmar la mesa para armar la cama, es muy importante", explica.
Más tranquilidad
Pablo y Marisa en el interior de su casa sobre ruedas. / Youtube / PibitosViajeros
Pablo y Marisa llevan ocho años viviendo en Las Toninas, después de dejar Quilmes en busca de una vida más tranquila. Sin embargo, con el paso del tiempo, el mecánico empezó a plantearse que no quería seguir aplazando sus planes hasta el momento de retirarse. "Hoy, ya con casi 52 años, lo veo de otra manera, como que ya se me pasó la vida, siempre trabajando. Lo que vos querés hacer lo vas postergando hasta la jubilación. Pero si yo no sé si voy a llegar a jubilarme. Vamos a ser realistas. La vida es minuto a minuto".
El resultado es El Rutero, un autobús de 10 metros de largo y 2,40 de ancho que Pablo diseñó con la colaboración de Marisa. En su interior hay espacio para cocinar, descansar, ducharse y dormir, con una distribución que prioriza la amplitud. "Yo no quería que adentro esté todo chiquitito, que no te puedas mover. Queríamos amplitud, espacio, respirar", explica.
Disfrutar de las pequeñas cosasPablo tiene claro que el cambio no consiste necesariamente en recorrer cientos de kilómetros cada día, sino en disfrutar de las pequeñas cosas: "La cuestión es salir donde sea y no decir: “Ay, no, mañana me voy a levantar a las cinco y vamos a hacer 500 kilómetros”. No, por ahí saliste y encontraste un arbolito lindo; paramos ahí, comemos algo, dormimos ahí y mañana ya vemos. ¿A qué vamos a esperar, a tener la plata? Nunca la vas a tener. Entonces, gastarla en lo que te guste".

El interior del autobus escolar de Pablo y Marisa, en las Toninas (Argentina). / Youtube / PibitosViajeros
Después de tantos años trabajando, Pablo no quiere seguir aplazando aquello que siempre ha querido hacer. Su mensaje para quienes también sueñan con cambiar de vida es sencillo: "No hay que tener miedo porque si vos esperás, te vas a morir esperando. Sin darte cuenta, se te fue la vida y nunca lo hiciste".