La Conselleria de Salut quiere alargar la esperanza de vida media con buena salud de los catalanes hasta los 70 años en 2035. Actualmente, los catalanes viven de media hasta los 84,4 una de las más altas del mundo, pero su esperanza de vida con buena salud se sitúa en los 68. Las caídas, el dolor lumbar, las demencias, la ansiedad o la depresión "limitan profundamente la autonomía y la calidad de vida", según Aina Plaza, directora general de Planificació en Salut. Seguir leyendo....
La Conselleria de Salut quiere alargar la esperanza de vida media con buena salud de los catalanes hasta los 70 años en 2035. Actualmente, los catalanes viven de media hasta los 84,4 –una de las más altas del mundo–, pero su esperanza de vida con buena salud se sitúa en los 68. Las caídas, el dolor lumbar, las demencias, la ansiedad o la depresión "limitan profundamente la autonomía y la calidad de vida", según Aina Plaza, directora general de Planificació en Salut.
El propósito de la conselleria es ganar dos años más de calidad de vida y alcanzar los 70, un umbral solo superado por Italia y Malta. "Nuestro objetivo es vivir con más autonomía: este es el gran cambio que proponemos. Para eso, la atención sanitaria debe actuar antes", ha reivindicado la consellera Olga Pané en la presentación del Pla de Salut de Catalunya-Horitzó 2035, que establece las líneas de actuación en materia de salud para los próximos 10 años.
El plan busca reducir el consumo de tabaco por debajo del 15%, superar el 20% de consumo diario de frutas y verduras y alcanzar el 70% de supervivencia neta del cáncer a los cinco años
El documento, elaborado por el Departament de Salut y presentado este viernes en el Auditori de Cornellà de Llobregat, se estructura en seis ejes de actuación que abordan la prevención, las desigualdades en salud, la salud mental, el envejecimiento, el medio ambiente y la atención sanitaria centrada en las personas. El Plan incluye intervenciones en ámbitos como la alimentación saludable, la salud en las escuelas, la detección precoz de la fragilidad, la salud mental de niños y adolescentes y la mejora de la atención a las enfermedades cardiovasculares y al cáncer.
Y parte de una paradoja central: Catalunya es una de las sociedades más longevas, pero vivir más años no significa necesariamente disfrutarlos con buena salud. Entre la esperanza de vida –84,4 años– y la esperanza de vida con buena salud –68– hay más de 16 años de diferencia. "Hoy una de cada cinco personas tiene 65 años. En 10 años, esta población se incrementará un 24% y, además, viviremos con medio grado más de temperatura", ha señalado Pané, quien ha fijado "la longevidad, la complejidad, las desigualdades territoriales, el cambio climático y las nuevas tecnologías" como los principales retos del sistema.
El president, Salvador Illa, ha puesto este plan como "ejemplo de planificación" y lo ha definido como "uno de los actos más importantes en materia de salud" de su legislatura. Además, ha celebrado que, desde la década de los 90, Catalunya ha aumentado su esperanza de vida "siete u ocho años", frente a países como EEUU, que solo la han alargado "tres o cuatro", la mitad.
Reducir desigualdadesAdemás, el Pla de Salut 2035 también pretende reducir las desigualdades y las muertes evitables. Estas últimas se refieren a los fallecimientos –generalmente en menores de 75 años– que no habrían ocurrido si se hubieran aplicado medidas adecuadas de prevención, políticas públicas o una intervención oportuna del sistema sanitario. En Catalunya, las muertes evitables alcanzaron las 10.939 en 2024: el 16% de todos los fallecimientos. El Govern quiere reducirlas al 15% en 2035.
Salut también pone el foco en que no todos los catalanes tienen las mismas posibilidades de vivir hasta una edad avanzada. "La educación es el determinante que más influye en la salud: más que la clase social y más que el país de origen", ha dicho Plaza. Ha puesto un ejemplo: en Catalunya, las personas con estudios primarios o sin estudios tienen una prevalencia de diabetes seis veces superior a la de las personas con estudios universitarios.
Según la Generalitat, los hombres de las clases sociales menos favorecidas tienen una esperanza de vida hasta 10 años inferior a la de los más acomodados, una brecha que se sitúa en ocho años en el caso de las mujeres. Esta desigualdad es uno de los principales problemas que pretende combatir la Generalitat con su nuevo plan de salud.
Más prevención y atención a la salud mentalEl nuevo plan plantea una transformación de las políticas sanitarias, con mayor protagonismo de la prevención y de los factores sociales que influyen en la salud. Así, entre sus objetivos se encuentran reducir el consumo de tabaco en adultos por debajo del 15%, conseguir que más de la mitad de la población adulta cumpla las recomendaciones de actividad física y situar el exceso de peso por debajo del 30% entre niños y adolescentes y del 50% entre los adultos, y superar el 20% de consumo diario de frutas y verduras. En este sentido, Plaza ha explicado que la conselleria promoverá que los alimentos frescos sean "más accesibles en los supermercados".
La salud mental también constituye uno de los seis ejes estratégicos del documento. La Generalitat quiere reforzar la detección precoz de los problemas psicológicos, mejorar la coordinación entre la atención primaria y los servicios especializados y prestar especial atención al bienestar emocional de niños y adolescentes, incluido el impacto de los entornos digitales.
El plan también contempla actuaciones contra la soledad no deseada de las personas mayores, medidas para prevenir la fragilidad y las caídas, así como nuevas intervenciones para reducir los efectos de la contaminación y las olas de calor sobre la salud. El documento de Salut también busca "mejorar el acceso a la rehabilitación tras un ictus o un infarto", ha dicho Plaza. También pretende alcanzar una supervivencia neta del cáncer del 70% a los cinco años.
Una historia clínica únicaLa transformación del sistema sanitario incluye asimismo medidas tecnológicas, como el despliegue de una historia clínica única, un plan terapéutico compartido y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial bajo criterios de seguridad, transparencia y supervisión.
La estrategia se articula en seis ejes, 21 ámbitos de intervención y 135 actuaciones, de las que 25 se consideran de alto impacto. Su aplicación se desarrollará progresivamente entre 2026 y 2035, con evaluaciones periódicas y un cuadro de indicadores público para comprobar el cumplimiento de los objetivos.
La Generalitat pretende que la mejora de la salud no dependa exclusivamente de hospitales y centros de atención primaria, sino también de las políticas educativas, sociales, laborales, urbanísticas y medioambientales.
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